Cocineros, elaboradores y agricultores participaron en un largo y productivo debate sobre las ventajas que tiene el uso de las variedades propias de la Marina Alta en una gastronomía que busca singularidad y autenticidad.
En la mesa redonda que se celebró en el IES María Ibars ofrecieron sus puntos de vista los cocineros Pep Romany, Miquel Ruiz y Cristóbal González, los productores Andreu Costa y Joan Folqués, y la elaboradora Patrizia Crespi, junto con el representante de la Conselleria, Josep Roselló.
En el debate surgieron las dificultades que encuentran tanto hosteleros como agricultores a la hora de plantearse el uso y el cultivo de las variedades tradicionales, y se subrayó la importancia de conocer bien el producto, que según algunos de los participantes, “debe tener nombre y apellido”, hay que saber de dónde viene y cómo se ha hecho.
Todos coincidieron en que hay que conocer y consumir el producto local, y participar activamente en la conservación de la diversidad agraria desde el campo, los mercados locales y las cocinas. Si los agricultores no plantan las variedades tradicionales y los cocineros no hacen uso, los ciudadanos no las consumirán y acabarán perdiéndose para siempre.






