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Rafa Carrió, alcalde de Dénia: «No podemos permitir que la gente se tenga que marchar de su propio pueblo»

J. Justo Moncho

Periodista
21 de junio de 2026 - 08:01

El Ayuntamiento de Dénia ha activado una cuenta atrás de apenas nueve meses. Tras hacerse efectivo el relevo en la alcaldía, un giro pactado minuciosamente al inicio de la legislatura, la política local entra en una fase de máxima intensidad. Este tramo final se convierte en un examen definitivo para el nuevo gobierno liderado por Compromís, que asume la presión de desbloquear inversiones históricas y estabilizar el rumbo del municipio.

En medio de este trasiego institucional, Rafa Carrió asume el bastón de mando con las ideas claras, la mochila cargada de años en el gobierno y la oposición, y la urgencia de aquel que es consciente de que no le sobra ni un minuto. El nuevo jefe del ejecutivo se sienta con este periódico para desgranar su hoja de ruta, analizar con total franqueza los roces de la convivencia con sus socios del PSPV y responder, sin filtros, a los temas más espinosos de la gestión urbana y la emergencia residencial.

Créditos de la entrevista

Entrevistador: Javier Justo
Operadores de cámara: Alex Monllor y Fran Martínez
Foto fija: Tino Calvo

PREGUNTA. Supongo que sí, porque por algo te presentas a unas elecciones, pero Rafa, sinceramente, a estas alturas, ¿te imaginabas como alcalde?

RESPUESTA. Al principio no. Lo que pasa es que esto no es algo que haya surgido de la noche a la mañana; llevamos tres años sabiendo que este momento llegaría. Es verdad que el tiempo corre muy deprisa, pero ha llegado la hora y soy totalmente consciente de la responsabilidad que asumo y de todo lo que viene por delante.

P. Sé que apostáis por dar continuidad a un proyecto en común que pactasteis al principio de la legislatura, pero ¿el ciudadano notará que ahora está Compromís en la alcaldía? ¿Cómo se diferenciará tu liderazgo del gobierno que ha encabezado hasta ahora Vicent Grimalt?

R. Ese es el objetivo y nuestra total intención. Nosotros, entre otras cosas, pedimos la alcaldía para visibilizar ese trabajo diario que hacemos. Esa labor es la hoja de ruta clara que dejamos marcada en el acuerdo firmado en 2023, y que en realidad iniciamos ya en el año 2015.

P. Entonces, ¿no se podrá apreciar ninguna diferencia real?

R. Sí, por supuesto. Nuestro propósito al visibilizar el trabajo que llevamos haciendo en esta legislatura es demostrar que, para mí, lo fundamental es el diálogo. Nosotros buscamos una participación real. Creo que ha faltado ese diálogo sincero entre todas las fuerzas políticas y con todos los concejales. No hay que olvidarse de una máxima: los proyectos que cuentan con el respaldo de la gran mayoría cohesionan la ciudad. Una Dénia cohesionada afronta muchísimo mejor los retos del futuro. Un ejemplo magnífico de esto es el festival DNA, un proyecto que es de todos y que marca el camino como un verdadero plan de ciudad.

P. Una de las últimas noticias que tenemos es que has renunciado a tu sueldo, por lo tanto, al menos en lo que respecta a los salarios de los representantes, el gobierno es unos 50.000 euros más barato. ¿Por qué has tomado esta decisión y a qué se va a destinar ese dinero?

R. Cuando decidí dar el paso y entrar en política en 2015 ya renuncié al sueldo. No he tenido nómina municipal desde que estoy en el Ayuntamiento. Esto es posible porque tengo mi prejubilación desde los 55 años. Renuncié porque entiendo perfectamente que hay valores esenciales que están muy por encima del dinero. Debemos representar a la sociedad con esos principios sociales. Siempre he defendido que el político que necesita cobrar un sueldo para vivir lo debe hacer, y además cobrar bien, pero cuando tienes la oportunidad de evitarlo, lo honesto es permitir que la ciudad se ahorre ese dinero.

Siempre se habla de corrupción o de lo mucho que costamos los políticos. Hay que destacar que muchos no estamos aquí por dinero, sino por dedicar un tiempo preciado de nuestra vida a la sociedad. En este caso, tenemos muy claro que vamos a destinar el dinero del ahorro del sueldo del alcalde a un proyecto estrictamente medioambiental. Queremos plantar árboles en Dénia. Es una necesidad urgente porque mejora el aire que respiramos, beneficia la salud mental y física, y nos ayudará a rebajar esas temperaturas extremas que el cambio climático está trayendo a nuestras calles.

P. Pero ¿eres consciente de que pones en un compromiso al que venga detrás de ti en el cargo?

R. No, para nada. Insisto en que cuando una persona se dedica a la política y no tiene otro sustento económico para vivir, debe cobrar lo justo por su trabajo. Esto es una decisión estrictamente personal. Mucha gente me lo reprocha de manera cercana, pero lo tengo clarísimo y mantendré la misma línea que tomé en 2015.

P. Sea como sea, vas a ser alcalde durante apenas nueve meses debido a los plazos electorales. ¿Dará tiempo a demostrar de lo que es capaz Rafa Carrió en la alcaldía?

R. Estoy completamente seguro de que el cambio se va a notar. Ese es nuestro gran reto. Tenemos que intentar finalizar los proyectos tangibles que nacieron del pacto de 2023 y, a los que no dé tiempo, pegarles un buen empujón. Toca desbloquear temas clave estancados porque dependen de la Generalitat Valenciana o del Gobierno central. Vamos a hacer ese esfuerzo. Compromís ha demostrado en muchos municipios que sabe gestionar con eficacia.

P. Eres el primer alcalde que ha tenido una antelación de tres años para prepararse el relevo. Eso debe de ser una ventaja. ¿Tienes un paquete de proyectos guardados que veremos estas semanas?

R. Eso tiene sus pros y sus contras. A veces parece que no llegas nunca y luego te falta tiempo cuando estás dentro. Pero sí, nos ha facilitado tener la hoja de ruta muy estudiada. El tiempo nos dirá hasta dónde podemos llegar, pero haremos todo lo posible para que los ciudadanos perciban que hay un nuevo impulso en la alcaldía de Dénia.

«Para mí, lo fundamental es el diálogo; creo que ha faltado ese diálogo sincero entre todas las fuerzas políticas»

P. Hemos notado ciertas ausencias de Compromís en grandes anuncios de áreas lideradas por el PSPV, como el parque del Marge Roig o la normativa de viviendas turísticas. También solapamientos de eventos entre Cultura y Juventud. ¿Cómo está siendo realmente la convivencia en el gobierno?

R. Bueno, es evidente y no se puede ocultar que a veces se nota la cercanía de la campaña y las ganas de promocionar a los candidatos. Gobernar en coalición siempre es complejo. Nosotros siempre apostamos por sentarnos a hablar, pero la inercia del día a día te absorbe y te quita ese espacio necesario para reflexionar juntos. Creo que todavía arrastramos un poco la inercia de la mayoría absoluta que tuvo el PSPV en 2019. Nos hemos sentido molestos en algunos casos concretos. A veces la línea es delgada a la hora de diferenciar qué es un logro del equipo de gobierno y qué es una campaña de partido. No es bueno para nadie, así que nos toca dialogar y decidir entre todos.

P. ¿Vicent Grimalt debía terminar la legislatura completa en el gobierno local?

R. Yo pensaba que acabaría toda la legislatura porque ese era el espíritu del acuerdo: un cambio en el sillón de la alcaldía, no la retirada de nadie. Creo que debería haberse quedado. Además, nunca se habló de que el cambio de alcalde implicara retirar o modificar las delegaciones del resto de concejales. Ha sido una sorpresa que se hayan retirado competencias de forma unilateral por su parte, pero quiero dejar claro que si las cosas no marchan bien, no dudaré en hacer cambios para mejorar la gestión.

P. ¿Será más fácil entenderse ahora con Maria Josep Ripoll como interlocutora principal?

R. Es una situación nueva, pero nos conocemos de sobra tras compartir tres años de trabajo. Haremos todo lo posible para que la relación funcione, potenciando ese diálogo que reclamamos desde el primer día.

«Le tiendo la mano a Pepa Font públicamente; esto va de sumar»

P. ¿Cuál es vuestra relación actual con el Partido Popular y con su portavoz, Pepa Font?

R. Es una relación normal entre compañeros de política, cada uno defendiendo su espacio. Estamos muy lejos en lo ideológico, pero insisto en que nosotros somos la fuerza del diálogo. Le tiendo la mano a Pepa Font públicamente para ir juntos a donde haga falta si es para conseguir proyectos vitales para Dénia. Esto va de sumar. Ella debe demostrar que trabaja más por Dénia, que es quien la ha elegido, y menos por las directrices de su partido a nivel autonómico.

P. ¿Hay esperanzas reales con proyectos encallados como la segunda residencia, o dependemos de que el gobierno local y el de la Generalitat sean del mismo color político?

R. El actual Consell opta por otro modelo de gestión, eso es evidente. Pero yo clamo al sentido común. Los nueve millones de euros que ya estaban delegados para la residencia no tenían por qué desaparecer de los presupuestos; debían haber sumado para finalizar la obra. Uno de mis grandes objetivos en estos meses es desbloquear de una vez por todas los proyectos pendientes con Valencia y con Madrid.

P. Lo mismo ocurre con el centro de Formación Profesional Gent de Mar. La Consellleria rechazó el terreno propuesto. ¿Hay opciones de buscar otra ubicación?

R. Por supuesto. La formación profesional es una salida de futuro imprescindible y hay que potenciarla. El terreno del puerto era una buena opción para combinarlo con espacios públicos, pero si la Generalitat no lo quiere ahí y mantiene la voluntad real de construir el centro Gent de Mar, nosotros ya hemos ofrecido parcelas alternativas. No habrá ninguna traba por nuestra parte.

P. ¿Y qué pasa con el Bosc de Diana o el Museu Fester?

R. El desarrollo del Bosc de Diana está paralizado administrativamente a la espera de un plan especial para esa zona concreta. En cuanto al Museu Fester, el espacio está abierto, pero considero que está claramente infrautilizado. Tienen que ser las comisiones de fallas y las filaes de Moros i Cristians las que asuman el protagonismo y llenen de actividad ese edificio.

P. ¿El espacio polivalente que prometisteis en campaña verá la luz?

R. Para nosotros es el proyecto más urgente e importante que tenemos sobre la mesa. Ya manejamos varias propuestas técnicas y queremos que sea una realidad antes de que acabe la legislatura. No es solo un sitio para las fiestas locales; Dénia necesita un recinto cubierto para eventos deportivos, culturales y sociales. Nos evitaría tener que suspender actos a última hora por el mal tiempo, como nos ocurrió este año con el Carnaval.

P. Háblame del nuevo pabellón, porque, si no recuerdo mal, lo único que vimos fue un plano muy bonito, pero no tenemos más noticias…
R. El proyecto está acabado. El proyecto está acabado. El lugar está… ya está previsto, ¿no? Que sabéis que es el solar que hay al lado de las pistas. Lo que falta es la financiación. Y es otro de los proyectos y objetivos prioritarios, que tenemos que desbloquear y tenemos que iniciar, y lo que falta es la financiación. Estamos llamando a puertas y seguiremos llamando a puertas para poner en marcha ese tan necesario, como os decía, pabellón para todo el mundo deportivo, pero también podría cubrir esa necesidad de auditorio.

«No podemos permitir que la gente de Dénia se tenga que marchar de su propio pueblo por no poder pagar un techo, como ocurre en Ibiza»

P. Hablemos de la vivienda, quizás el problema más grave que sufre la ciudadanía. ¿Dónde está ese parque público de alquiler tan anunciado?

R. Es el gran caballo de batalla. En Dénia no tenemos suelo disponible y los planes autonómicos actuales nos generan muchas dudas porque a veces derivan en pura especulación de los promotores. Nosotros tenemos el foco puesto en las viviendas vacías que posee la Sareb en nuestro término municipal. Son inmuebles que ya hemos pagado todos los ciudadanos con el rescate bancario. El Ministerio de Vivienda está empezando a ceder estos activos en algunas ciudades y nosotros exigimos lo mismo para Dénia.

Queremos que el Ayuntamiento gestione directamente esas casas para ofrecerlas en régimen de alquiler social regulado. No podemos permitir que la gente de Dénia se tenga que marchar de su propio pueblo por no poder pagar un techo, como está ocurriendo de forma dramática en Ibiza. Necesitamos vivienda accesible para que los médicos, los profesores y los trabajadores de los servicios esenciales puedan instalarse aquí y vivir dignamente.

P. ¿Veremos pasos firmes en este asunto en los próximos nueve meses?

R. Llevamos tiempo negociando con la Sareb y estamos esperando la documentación estatal. Es una prioridad absoluta. Además, el Plan General contempla el desarrollo de la zona de Vía Parque, donde un 40% de las nuevas construcciones serán obligatoriamente de protección pública, y el Ayuntamiento reservará parcelas para vivienda social.

P. ¿Crees que Dénia conseguirá que la Generalitat la declare por fin zona tensionada para limitar los precios?

R. Para eso hace falta voluntad política real por parte del Consell. Hemos presentado ya tres o cuatro mociones municipales solicitándolo y ni siquiera nos han contestado. No estamos hablando de prohibir nada, sino simplemente de regular los precios del alquiler para proteger a las familias, algo que se ha demostrado útil en otros territorios.

P. Para terminar, el turismo sigue siendo el gran motor, pero genera debate. ¿Es el modelo idóneo?

R. El turismo es la base de nuestra economía, pero debemos gestionar las plazas residenciales turísticas con rigor para garantizar la convivencia y evitar los problemas que sufren los vecinos en algunas comunidades. La lección clave de la pandemia es que no podemos depender de un único sector económico. Si el turismo flaquea, la ciudad sufre. Por eso insistimos tanto en diversificar nuestra estructura productiva: hay que potenciar el sector primario con el parque agrario, apoyar a nuestro sector pesquero y mejorar de forma integral las condiciones de nuestro polígono industrial para atraer nuevas empresas.

La entrevista íntegra está disponible en el vídeo que acompaña esta noticia

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  1. Pedro dice:

    El bosque de Diana debería de ser la prioridad, otro año más en blanco