A partir de las inundaciones de la DANA en València, son muchos los vecinos que se habrán preguntado qué hubiera ocurrido si hubiera sucedido esta catástrofe en Dénia. A partir del Estudio de Inundabilidad del sector playa-Torrecremada en Dénia (2018) (estudio municipal que se realiza en el marco de la redacción del vigente Plan General Estructural) es posible conocer qué zonas y a qué nivel de riesgo por inundación se enfrentaría cada una en caso de que este fenómeno ocurriese en la localidad.
Riesgo por inundación
Para entender el mapa, es necesario aclarar que se establecen cinco niveles de riesgo por inundación: muy bajo (azul), bajo (verde), medio (amarillo), alto (naranja) y muy alto (rojo). En el estudio se resalta que un factor a tener en cuenta es la presencia del barranco de Els Ullals, con una cuenca independiente de pequeño tamaño (0,44 km2) entre las cuencas del Barranco del Regatxo y el Barranco de Santa Paula. Su cauce principal trascurre desde la zona industrial situada al oeste de la localidad hasta su desagüe al mar, haciendo de separación natural entre el casco urbano de Dénia y la zona de Les Marines que se sitúa al noroeste.
Es la zona de les Marines la que presenta un riesgo de inundación muy alto en el municipio. También presenta un muy alto riesgo la zona de Saladar, abarcando de la avenida Joan Fuster hasta prácticamente el Carrer de la Vía (de derecha a izquierda), y extendiéndose desde la plaza de Jaume I hasta la estación del TRAM.
También en este nivel se encuentran las calles próximas a la estación de TRAM, alrededor de la calle de Manuel Latur Doctor, y por otra parte, el final de Marqués de Campo (lado derecho de la calle en orientación al mar).
Es llamativo cómo zonas que presentan un muy bajo o un bajo riesgo de inundación se encuentran junto a zonas de muy alto riesgo. Además, cabe destacar que la zona a la izquierda (mirando hacia el mar) de la calle Marqués de Campo no presenta ningún riesgo, especialmente el Castillo, debido a su altura.
Nivel de peligrosidad de inundación
La peligrosidad de inundación se mide mediante 6 niveles. El nivel 1 -el que presenta frecuencia más alta y calado más alto- consiste en la probabilidad de que en un año cualquiera se sufra, al menos, una inundación superior a 0,04 (equivalente a un periodo de retorno inferior a 25 años), con un calado máximo generalizado alcanzado por el agua superior a 80 cm. Así, hasta llegar al nivel 6 -con frecuencia y calado bajos- cuando la probabilidad de que en un año cualquiera se sufra, al menos, una inundación que se encuentra entre 0,01 y 0,02 (equivalente a un periodo de retorno entre 100 y 500 años), con un calado máximo generalizado alcanzado por el agua inferior a 80 cm y superior a 15 cm.
En este sentido, como zona más peligrosa continúa situándose la zona de Saladar, en nivel 2 (morado), con frecuencia media (100 años) y calado alto (>0.8m). En nivel 3 (azul celeste)-frecuencia alta (25 años) y calado bajo (<0.8m) se encontraría toda la zona de Saladar desde la playa hasta el interior, llegando a Torrecremada y la zona más interior de Les Marines.
Por otra parte, en este mapa también se analiza la peligrosidad geomorfológica de inundación: se refiere al riesgo de inundación relacionado con las características del terreno y los procesos naturales que afectan su forma y estructura. En las áreas con alta peligrosidad geomorfológica, los terrenos pueden actuar como cuencas de captación de agua, zonas de rápido escurrimiento o áreas de depósitos aluviales, aumentando la probabilidad de inundaciones.
En el caso de Dénia, principalmente es la zona del puerto la que presenta este tipo de peligrosidad, junto a la zona de cultivos al oeste del mapa.
Histórico de inundaciones
El citado estudio también expone un histórico de las inundaciones sufridas en Dénia desde el años 50 hasta finales de siglo XX. La primera registrada fue el 27 de octubre de 1958: el barranco de Riatxol inundó la partida del Saladar, donde el agua cubrió grandes zonas. Las aguas desbordadas alcanzaron 80 cm de altura en la calle Patricio Ferrándiz, quedando incomunicada Dénia con Les Marines.
En los años 80, el 15 de noviembre de 1985 volvió a inundarse la zona del Saladar; el 3 y 4 de noviembre de 1987 la inundación en la partida del Saladar alcanza 1,5 metros en comercios y sótanos del Paseo del Saladar y la calle Patricio Ferrándiz, quedaron incomunicadas la carretera de Les Rotes y sectores de la carretera de Las Marinas. Se unió el efecto del temporal de levante, que rompió el canal de desagüe.
Cambiando de década, en octubre de 1991 se inundaba la plaza Archiduque Carlos y la carretera de Les Marines y Les Rotes. El 20 de agosto de 1995 se inundaba el Paseo del Saladar, la Plaza del Archiduque y la de Jaume I y la calle Patricio Ferrándiz. Además, el 10 de diciembre de 1995 volvía a el Paseo del Saladar, la Plaza del Archiduque y la de Jaume I y las calles Patricio Ferrándiz y Sagunto (138 l/m2 en Dénia).
En cuanto a la actualidad, debido al cambio climático, los expertos indican que cada vez serán más frecuentes las tormentas destructivas, ya que el calentamiento global aporta más energía a las precipitaciones torrenciales, que descargan más agua en menos tiempo en las zonas más vulnerables a las inundaciones. Como ejemplo, las inundaciones sufridas en Dénia la semana pasada, que dejaron un alto nivel de agua en diferentes zonas de la localidad.
Actualización con el Plan General Estructural de Dénia
En la Memoria del Plan General Estructural de Dénia (2023) se expone una información actualizada y matices sobre la cartografía de inundabilidad, empleando los datos del Servicio Nacional de Cartografía de Zonas Inundables (SNCZI).
En este informe se muestra un mapa de inundabilidad por zonas y se resalta que como lugar inundable el flanco sureste del núcleo urbano, El Saladar (azul en la imagen anterior): el barranco de Santa Paula lo acomete directamente a la altura de Torrecremada, y realimentado a partir de ese punto por los barrancos que bajan
desde el Montgó, hace que todo este flanco urbano sea inundable.
«La decimonónica y nefasta idea de Patrici Ferrándis de nivelar este ‘saladar’ con los escombros de las murallas de Dénia y con ello potenciar el crecimiento en dirección sureste, tuvo éxito, y el desarrollo del núcleo urbano se centró en todo el siglo XX en ese vector. El resultado es la amplia mancha de inudabilidad, con frecuencia alta y elevado calado, que la afecta y en la que la lámina de Flujo Preferente para T 500 años
recorre prácticamente todas sus calles», comentan los técnicos en la Memoria.
Como otros puntos con riesgo se mencionan la acometida del Plà al litoral (íd, íd, rojo), donde se produce una depresión en el primer tramo del consolidado urbano de les Marines, asociada al cauce del Regatxo y les Basetes; también las zonas urbanizadas de les Marines y les Deveses asociadas a los barrancos y ríos que desembocan en el litoral de les Marines: Alter, Alberca, Girona, Racons (íd, íd, amarillo, verde y negro).
En el informe se apunta, además, a que existen amplias zonas amenazadas por inundabilidad, asociadas a los cauces Regatxo, Alter, Alberca, Girona y Racons. Se trata de áreas rurales sin apenas usos vulnerables, e incluso una de ellas está protegida por normativa autonómica (Zona húmeda Racons, en el extremo oeste del TM, en donde se aprecia que esa zona se extiende sobre los términos municipales vecinos: Pego y Oliva).











Hay que tomar conciencia de lo que es una alerta y usar el sentido común.
Deberíamos estar presionando para detener la geoingeniería que está aumentando en la región. Existe una correlación directa entre los aviones que siembran nubes y los aumentos en la caída de la lluvia. Solo mira lo que pasó en Dubai.
We should push to stop the geo-engineering which is increasing in the region. There is a direct correlation between the planes seeding clouds and increases in rain fall. Just look at what happened in Dubai.
A ver si de una vez, se ponen de acuerdo, pAra solucionar las zonas de riesgo por inundación, y así proveer de los medios necesarios, para evitar en lo posible, catástrofes, antes de que lleguen
Patricio Ferrandiz, Paseo Saladar y Joan Fuster tienen grandes colectores debajo del asfalto que desaguan en el puerto. Por eso hace 2 semanas, no se inundó “absolutamente” nada el casco urbano. Raro, no? Pues ya lo sabéis! Así que el Saladar está más preparado que muchas otras partes de fuera del casco urbano que todos ya sabemos (Si no, ver hemeroteca). Saludos