Buscador

Ni coches voladores ni teletransporte: así es la Dénia del futuro que ya se vive en la calle

J. Justo Moncho

Periodista
07 de junio de 2026 - 08:01

No hay coches volando sobre el Montgó ni aceras flotantes. Sin embargo, si un vecino de los años noventa diera un salto temporal hasta la Dénia de hoy, le costaría asimilar el paisaje urbano. La tecnología punta ha dejado de ser una fantasía cinematográfica. Se ha instalado, de forma casi invisible, en la rutina diaria de la ciudad. El futuro que esperábamos ya se camina, se conduce y se gestiona en directo.

El cambio más evidente se mueve sobre el asfalto. Las viejas predicciones fallaron con los vehículos voladores, pero acertaron de lleno en la transición energética. Las calles del municipio albergan actualmente un parque móvil irreconocible hace una década. Los datos oficiales confirman que 2.030 vehículos matriculados en Dénia son ya eléctricos o híbridos. Pero ya no solo eso, sino que abundan los vehículos impulsados con electricidad que antes dependían del esfuerzo humano, como las bicicletas o los omnipresentes patinetes.El rugido de los motores de combustión pierde terreno frente al silencio de las nuevas tecnologías limpias.

Vigilancia desde el cielo y control digital en el casco urbano

La seguridad y la gestión pública también han dado un vuelco tecnológico drástico. Solo hay que levantar la vista en verano. El litoral dianense cuenta con drones que vigilan las playas y se despliegan en los eventos multitudinarios. Estos aparatos no solo sirven para la vigilancia costera. Son herramientas de control ambiental y logístico clave para el Ayuntamiento.

Esa mirada aérea se complementa a ras de suelo. Una densa red de cámaras de seguridad monitoriza prácticamente todo el casco urbano. Estos dispositivos regulan el tráfico en tiempo real y optimizan la seguridad ciudadana, o al menos pretenden disuadir.

De la compra tradicional al coche bien aparcado

La modernización también ha entrado de lleno en las costumbres más arraigadas de los vecinos, modificando los rituales de toda la vida. El Mercat Municipal, ese espacio donde se despacha el producto fresco y se comparte el chisme matutino, convive ahora con la era digital sin perder su esencia. La instalación de taquillas refrigeradas en el mercado permite realizar los pedidos a distancia y recoger la mercancía a cualquier hora del día o de la noche, garantizando que el pescado de la lonja o la verdura recién traída de la huerta mantengan su temperatura ideal hasta llegar a la cocina.

El eterno dilema de encontrar un lugar donde dejar el vehículo durante las horas punta también ha encontrado un aliado eficaz en los bits y las pantallas informativas. Las mañanas de vueltas interminables, consumo innecesario de combustible y crispación al volante se van reduciendo notablemente gracias a las señales inteligentes que avisan de las plazas de parking público libres. Estos paneles dinámicos, distribuidos en los accesos y en las calles adyacentes a las zonas peatonales, informan en tiempo real a los conductores, guiándolos directamente hacia los huecos disponibles.

La fisonomía de la capital de la Marina Alta mantiene intacto su encanto tradicional. Sin embargo, bajo esa piel clásica late un entramado tecnológico que redefine la relación del ciudadano con su entorno. No hay coches voladores cruzando el cielo por encima del Montgó ni androides sirviendo café en las terrazas (de momento), pero la Dénia que creíamos futurista hace solo unas décadas ya es una realidad tangible que caminamos cada día. Y todo ello sin hablar de la IA, que da para un capítulo propio.

Canal de Whatsapp Anúnciate en Dénia.com Envía tu noticia
Clasificado en: Sociedad, Smart City
Deja un comentario