Los rayos no han dejado de caer a primera hora de esta mañana en el litoral de Dénia, muy cerca de tierra. Desde poco después de las 07:00, ha empezado a iluminarse el cielo, más negro de lo normal, y pronto el estruendo de los truenos ha despertado la ciudad.
Esta ha llegado acompañada de agua, mucha. La lluvia ha caído sobre Dénia como hacía tiempo que no lo hacía, en una tormenta que podría durar interrumpidamente varios días, si se cumplen los pronósticos de la AEMET.






La lluvia para nuestra tierra es bendición.
Y habrá limpiado el alcantarillado. Estupendo porque Denia este verano olía, incluso la playa del Raset, a fosa séptica.