El salón de plenos del Ayuntamiento de Dénia se ha convertido en el escenario de una de las sesiones más tensas que se recuerdan en la presente legislatura. El punto de fricción ha sido la moción presentada por el grupo municipal Vox para la creación de un albergue municipal destinado a personas sin hogar. Lo que en principio se planteaba como una medida asistencial, ha derivado en un juicio político al contenido del texto de la propuesta, que ha sido calificado por el equipo de gobierno como «xenófobo y racista» debido a su argumentación ideológica.
Un debate marcado por el rechazo al discurso de odio
La propuesta defendida por el concejal Félix Redondo sostenía que la presencia de personas durmiendo en las calles de Dénia proyecta una imagen «tercer mundista» que perjudica gravemente al sector turístico local. Sin embargo, el párrafo que ha desatado la indignación de la mayoría de la corporación ha sido aquel en el que Vox acusaba al gobierno central de fomentar un «cambio demográfico de españoles por extranjeros agradecidos» con la intención de comprar votos en futuras elecciones. El texto también solicitaba que las políticas sociales priorizaran a las personas empadronadas y con arraigo, lo que ha sido interpretado como una medida de exclusión directa.
La respuesta desde la bancada del gobierno ha sido unánime y contundente. El concejal de Compromís, Valen Alcalà, ha tachado la moción de ser una «operación de estética» basada puramente en el racismo, denunciando que se intente vincular la pobreza con la inseguridad ciudadana sin aportar un solo dato real. Alcalà ha insistido en que el problema del sinhogarismo en la Marina Alta tiene su origen en los salarios precarios y los precios del alquiler, y no en la nacionalidad de las personas.
La gestión técnica frente a la aporofobia
Por parte del PSPV-PSOE, la intervención se ha dividido en dos planos. Melani Ivars ha defendido la gestión técnica del consistorio, recordando que los servicios sociales ya trabajan de forma individualizada y que la ley establece que la intervención residencial es voluntaria, por lo que no se puede obligar a nadie a ser trasladado a un centro si no lo desea. Tras ella, Javier Scotto ha lanzado la crítica política más dura al asegurar que a Vox no le preocupan los indigentes, sino que les molesta la «miseria humana» porque daña la fotografía turística de la ciudad, calificando la actitud de la formación como un ejercicio de clara aporofobia.
Incluso desde otros sectores de la oposición el texto ha generado distancias. El portavoz de Gent de Dénia, Mario Vidal, aunque ha coincidido en que la indigencia es un problema serio, ha rechazado la creación de un albergue público permanente por el elevado coste económico y el posible «efecto llamada» que podría generar. Vidal ha sugerido que los recursos municipales deberían centrarse en la creación de una nueva residencia y en mantener convenios puntuales con entidades benéficas.
Finalmente, la propuesta de Vox ha sido rechazada tras obtener únicamente el voto favorable de su proponente, mientras que el PSPV-PSOE y Compromís han votado en contra y tanto el Partido Popular como Gent de Dénia se han mantenido en la abstención.









Gracias a las tensiones políticas, al final Denia se queda sin un albergue permanente para personas sin hogar.
La inversión mejor dedicarla a otra cosa.
Muy humano todo esto
Vosotros los políticos forméis bajo techo 31 personas duermen en la calle 2murieron de frío y tenéis la poca vergüenza de negar está necesidad probad de dormir en la calle un par de días y veréis como cambiáis de actitud discutir a gritos pelao y las personas en la calle vergonzoso ok
“El texto también solicitaba que las políticas sociales priorizaran a las personas empadronadas y con arraigo”. Si este home tingués un mínim de coneixement d’allò que parla sabria que ja de per sí i per desgràcia de les persones vulnerables, la gent no empadronada no té el mateix accés a recursos que les que si ho estan. Sense anar més lluny, en Serveis Socials de Dénia no es donen cites a les persones que no es troben empadronades tot i tenir residència demostrable en el muncipi, directament se’ls tanquen les portes…
Deberíais pedir perdón todos los asistentes a esa moción pos ese lamentable espectáculo peleando no solucionai nada poneos a trabajar y dejad de politiqueros bochornoso d
Son personas no animales un poco de amor al projimo
El mudo cambia de rumbo la izquierda no….En cada eleccion se nota….
El islam es un peligro social. No es solo religión es un modo total de cambio de entender la sociedad y la vida, la economía, la cultura, el deporte, la política. Es expansivo, militarmente o por invasión demográfica inmigrantes. Si estoy lo queremos, adelante, sino hay que plantar pue en pared. Los políticos de la izquierda y el bipartidismo son culpables y suicidas.