El nuevo transporte urbano de Dénia ya tiene hoja de ruta oficial, aunque no ha logrado convencer a todos los grupos de la corporación. El plan bautizado como BusDénia ha salido adelante por mayoría, pero con las abstenciones críticas del Partido Popular y Vox, que han puesto el dedo en la llaga sobre aspectos que van más allá de la tecnología y las nuevas líneas. Mientras el gobierno destaca la llegada del tiempo real y las aplicaciones móviles, los grupos de la oposición han centrado sus exigencias en el bolsillo de los ciudadanos y la seguridad vial.
Desde las filas del Partido Popular, Pepa Font ha sido la voz más contundente al cuestionar el diseño de algunos puntos de la red. A pesar de no oponerse a la mejora del servicio, el grupo popular ha mostrado su preocupación por la ubicación de paradas que, según denuncian, se han proyectado en mitad de rotondas. Para la oposición, este planteamiento supone un obstáculo evidente para el tráfico y genera dudas razonables sobre la seguridad de los usuarios, por mucho que el ejecutivo las defienda como paradas rápidas.
Abonos gratuitos para dinamizar el servicio
La otra gran batalla dialéctica del pleno ha girado en torno al coste del servicio para los colectivos más vulnerables. La oposición ha insistido en que, para que el autobús sea realmente una alternativa al coche, debe existir un planteamiento de abonos gratuitos o casi gratuitos destinados a jubilados y jóvenes escolares menores de 18 años. Consideran imprescindible que el ayuntamiento afronte esta inversión para dinamizar la utilización del bus, ya que sin un precio competitivo, las mejoras técnicas podrían quedarse en papel mojado.
Por su parte, Gent de Dénia ha decidido otorgar un voto de confianza al nuevo servicio con la esperanza de que facilite la movilidad de los vecinos, aunque el escepticismo sigue planeando sobre la bancada opositora. El plan incluye mejoras notables, como la duplicación de frecuencias en algunas franjas y la conexión con puntos clave como el hospital o el puerto, pero la falta de consenso total refleja que todavía quedan flecos por pulir.
Un plan bajo vigilancia
Más allá de la incorporación de paneles informativos y la edición de una guía de transporte, la oposición ha advertido de que estará vigilante durante los próximos meses. El gobierno ha definido BusDénia como un proyecto dinámico que se evaluará constantemente mediante encuestas de satisfacción y conteos de pasajeros, pero para el bloque crítico, la verdadera prueba de fuego será comprobar si se corrigen los problemas de seguridad detectados y si se escucha la petición de rebajar las tarifas para jóvenes y mayores.











Muy bien, ya era hora !!!
Pero…. Los buses que pasaran por Las Marinas (3 líneas) son los únicos de motor y combustible tradicional?
La contaminación y el silencio en esa ruta les da igual a los señores del Ayuntamiento ?
Gracias por pensar en TODA la ciudadanía y en esa imagen para nuestro “turismo sostenible”