El año del 50+1 en la falla Saladar promete ser tan intenso como el año del cincuentenario. Así lo demostraron en la presentación de su fallera mayor, Melani Ivars Rojas, dando un paso más en su historia. Bajo el título Evol.lució, la falla Saladar recreó un barrio que sigue estando lleno de vida gracias a los miembros de la comisión.
Miquel Crespo Sáez fue el encargado de la conducción del acto, que comenzó con un repaso visual a los monumentos plantados desde sus inicios. A continuación, Inés Alacreu, actual fallera mayor de Dénia, dedicó unas palabras de cariño a su comisión, a la que representó el año pasado. Inés se acordó de sus familiares y amigos y en especial de sus cargos, con quienes ha vivido experiencias inolvidables.
La corte de honor de la falla Saladar fue componiendo el escenario hasta crear un bonito abanico fallero que arropó la llegada del presidente, Juan Villaba. Nervioso, Juan se dirigió al público para compartir con los asistentes su ilusión en una noche tan especial. Se acordó de su mujer, de la gente que trabaja incansablemente por la falla, y de su fallera mayor.
Y es que solo faltaba ella. La pieza central de todo monumento fallero apareció flanqueada por una colla de dolçaina i tabalet. Juan impuso a una emocionada Melani la banda que le acredita como fallera mayor y, ya desde su lugar, recibió las muestras de cariño de numerosas personas.
El primero en pasar fue José Vicente Cholbi, presidente del pasado ejercicio. Tras saludar a los cargos, José Vicente aprovechó su último acto como presidente 2016 para dirigirse a las personas que han hecho tan especial el año del cincuentenario. Entre ellos, su familia y amigos. También una comisión dedicada al 100% a la falla y en especial, a Inés. A la que fue su fallera mayor le dijo que “has conquistado el corazón de las fallas de Dénia igual que conquistaste el mio”.
Las pleitesías a la fallera mayor del Saladar continuaron con la Comissió de Festes de la Mare de Déu, el Ayuntamiento de Dénia, y finalmente, la fallera mayor de Dénia.
La madre de Melani se encargó de su exaltación
Después de haber recibido el cariño de las entidades locales, Melani estaba preparada para desvelar el gran misterio de la noche. Su cara fue de sorpresa al descubrir que era su madre la encargada de su exaltación. Visiblemente emocionada y muy nerviosa, la exaltadora reconoció la capacidad de su hija por inculcarles el amor por la fiesta fallera.
Para finalizar, Melani tomó la palabra. También emocionada aunque bastante serena, la fallera mayor del Saladar para 2017 reconoció estar viviendo un momento soñado. Un sueño hecho realidad gracias a su presidente. A él, a sus cargos infantiles, y especialmente a su madre y hermana les dirigió las palabras más cariñosas.
Así la falla Saladar puso un punto y seguido en su historia. Una historia que continuan elaborando para demostrar que el barrio está más vivo que nunca.































