Las lluvias torrenciales que vivió Dénia hace unas semanas dejaron daños muy visibles en las playas de la ciudad. La playa de la Marineta Cassiana, una de las más afectadas, acumula más de 2.000 toneladas de posidonia que ya está siendo retirada por la empresa de mantenimiento. Pero los daños no acaban ahi: en las Albaranas se contabilizan cerca de 200 toneladas y otras 100 en la desembocadura del río Alberca.
El departamento de medio ambiente ha redactado un informe que deja entrever estos datos y otros como la pérdida de entre 10 y 20 centímetros de arena en la Playa de les Deveses por la subida del nivel del mar. En la playa de Santa Ana la pérdida asciende a 50 centímetros de arena y en Blay Beach ha disminuido la cantidad de arena.
Por otra parte, el informe de evaluación de los daños recoge los deterioros ocasionados en dos lavapiés y la tubería de agua que los abastece (en la zona del restaurante Bona Platja) y señala que se deberán comunicar estos desperfectos a la Agencia Valenciana de Turismo.
Por todo ello la alcaldesa de Dénia, Ana Kringe, ha firmado un escrito solicitando al Servicio Provincial de Costas la regeneración “urgente” mediante aporte de arena a estas playas y otro a la Confederación Hidrográfica del Júcar solicitando la retirada de cañas procedentes del río Girona en la zona de la Almadraba.






