El Ayuntamiento de Dénia vivió ayer uno de los debates más tensos de la legislatura a cuenta de una moción de urgencia presentada en defensa de la educación pública. Lo que comenzó como una propuesta de apoyo institucional al profesorado y la mejora del sistema educativo derivó rápidamente en un enfrentamiento frontal que trascendió la política local para entrar de lleno en el choque ideológico sobre la lengua y la gestión de las infraestructuras escolares. El salón de plenos, que registró momentos de gritos y tensión entre los asistentes, fue testigo de dos visiones diametralmente opuestas sobre el modelo de enseñanza en la Comunitat Valenciana.
El conflicto lingüístico y las críticas al Plan Edificant
El bloque de gobierno, liderado por PSPV y Compromís, defendió la necesidad de exigir a la Generalitat una reducción real de las ratios máximas por aula, el incremento de las plantillas docentes y una mejora sustancial en los recursos para atender a la diversidad. No obstante, la intervención de Vox elevó la temperatura del debate al calificar la gestión educativa de los últimos años como una «estafa» y denunciar lo que consideran una «imposición lingüística del catalán» en las aulas dianenses. Desde la formación se defendió la libertad de elección de lengua y se criticó duramente la baja ejecución presupuestaria del Plan Edificant, asegurando que se han dejado de invertir millones de euros en centros escolares necesarios para la ciudad.
Por su parte, el Partido Popular optó por una postura más conciliadora al anunciar su apoyo a la moción, aunque matizó que el actual Consell ya mantiene abiertos canales de negociación con los sindicatos docentes para mejorar las condiciones del sector. Los populares señalaron que muchas de las carencias del sistema educativo valenciano son fruto de la infrafinanciación estructural por parte del Gobierno central y defendieron que el ejecutivo autonómico ha incrementado la plantilla de profesores desde el inicio de la legislatura. Sin embargo, la unidad se rompió nuevamente al abordar la defensa del valenciano en la escuela, un punto que Compromís reivindicó como un derecho fundamental y una herramienta de cohesión social frente a los ataques ideológicos.
Ratios escolares y seguridad en las aulas
Otro de los ejes de la discusión fue la situación de saturación que viven algunos centros de la comarca, donde se denunció que existen aulas con un elevado número de alumnos con necesidades especiales sin el apoyo docente suficiente. Mientras el equipo de gobierno insistía en que la reducción de ratios no es un capricho sino una cuestión de calidad educativa, desde Vox se puso el foco en el aumento de las bajas laborales por problemas de salud mental y el incremento de las agresiones verbales y físicas en los colegios. Para esta formación, el debate no debe centrarse únicamente en incrementos salariales, sino en devolver la seguridad y la autoridad al profesorado frente a la degradación de la convivencia escolar.
Finalmente, la propuesta fue aprobada por mayoría con el apoyo del PSPV, Compromís, Gent de Dénia y el Partido Popular, y el voto en contra de Vox. El equipo de gobierno cerró el debate reafirmando su compromiso con un modelo de escuela pública digna y en valenciano, mientras que la oposición advirtió que la ciudadanía demanda hechos concretos y menos «demagogia» política en un ámbito tan sensible como el futuro de los escolares de Dénia.











jaja pues que raro que la polícia no les han prohibido entrar con pancartas no?? muy graciosos lo tengo en cuenta