Dénia vivió en la tarde de ayer uno de los actos más esperados de sus Fiestas de Moros y Cristianos: el gran desfile de gala. Durante unas cinco horas, las principales calles del centro fueron escenario del paso de todas las filaes, junto con las capitanías y sus espectaculares boatos, que desplegaron trajes, coreografías y escenografías trabajadas durante meses.
Un itinerario multitudinario
El recorrido se inició en la calle La Vía, continuó por Diana y finalizó en Marqués de Campo, punto de máxima concentración de público. Miles de personas se dieron cita en esta arteria principal para seguir de cerca el evento, considerado el momento álgido de las celebraciones.









































































































































































































































































































