La XI Marcha Solidaria Raquel Payà, organizada por Grupo Avantcem, ha vuelto a demostrar que Dénia y la Marina Alta responden cuando la causa lo merece. Cerca de 600 personas participaron en una jornada donde el deporte fue solo el punto de partida de una movilización colectiva en favor de la inclusión, en una edición especialmente significativa por el 40 aniversario del centro.
Sin embargo, si hubo un momento capaz de concentrar toda la emoción del día fue el de los sorteos, donde la solidaridad del tejido empresarial se transformó en ilusión compartida.
Donaciones económicas: aportaciones directas al centro
Durante la jornada se hizo entrega de las donaciones económicas al CEE Raquel Payà, recogidas directamente por su director, Miquel Ivars. Entre las aportaciones más destacadas se encuentran los 1.000 euros de Gasolineras Teckmar y HCB Hospitales, esta última entregada por Adolfo Vanaclocha, gerente de HCB Hospitales, así como los 400 euros de Cyber Arena, los 200 euros de HLA San Carlos y los 100 euros aportados por Denibus.
Un respaldo económico que evidencia la implicación real de empresas de distintos tamaños, consolidando una base sólida que permite mejorar los recursos y servicios del centro.
Comercios y empresas: el motor de los premios
Más allá de la participación, la jornada volvió a apoyarse en una red de colaboración clave para su correcto desarrollo. Empresas y comercios de la comarca no solo contribuyeron con premios o donaciones, sino también con recursos esenciales para la propia carrera. En este sentido, Agromart fue el encargado de aportar fruta para todos los asistentes, garantizando un avituallamiento saludable durante la jornada, además de ofrecer un pack completo para los dos ganadores de la categoría sénior.
Por su parte, Aluvent se encargó de suministrar el agua distribuida a lo largo del recorrido, asegurando la hidratación de los participantes, mientras que REMA (Rehabilitació de la Marina Alta) asumió el gasto de los trofeos entregados a los ganadores, reforzando así su implicación directa en el evento.
Este tipo de colaboraciones, discretas pero fundamentales, evidencian que el éxito de la marcha no depende únicamente de la participación, sino de una estructura colectiva en la que cada aportación suma.
Los premios: gastronomía, experiencias y productos útiles
La oferta de premios ha vuelto a destacar por su variedad. En el ámbito gastronómico, restaurantes como Mesa La Marina, El Mosset, Lizarran, Restaurante L’Anfora, Restaurante Mena y Aticcook ofrecieron comidas y cenas para dos personas, mientras que espacios como El Secreto de Loreto y Foc a Foc aportaron cenas y vales de 50 euros para disfrutar de su propuesta culinaria.
En el apartado de experiencias, Hotel Nou Romá ofreció una noche de hotel, Hotel Les Rotes y Escondida desayunos para dos personas, y Policlínica Cume una limpieza facial, sumando propuestas que combinan ocio, bienestar y disfrute.
Los productos también tuvieron su espacio, con aportaciones como un lote de conservas de Conservas Vega Baja, packs gastronómicos de Tradició con pollo al ast para llevar, y pequeños electrodomésticos como el exprimidor eléctrico Jata de brazo rojo, valorado en 49 euros y ofrecido por Electrodomésticos Pineda.
En el ámbito deportivo, destacaron premios como una bicicleta de paseo de Cicles Desnivell, una bicicleta infantil de Xàbia’s Bike y un pack deportivo completo ofrecido por Centro Deportivo Dénia, que incluía camiseta, bolsa, botella y pase de un día para dos personas.
A todo ello se sumaron las diez smart bands de Cyber Arena, ampliando la oferta tecnológica del sorteo.
El gran premio: un viaje que simboliza la ilusión
El momento más esperado llegó con el sorteo del gran premio, un bono de viaje para dos personas ida y vuelta a cualquier destino de las Islas Baleares, ofrecido por Baleària. Este premio concentró la máxima expectación entre los participantes, convirtiéndose en el punto álgido de la jornada.
Más allá de su valor económico, este tipo de recompensa añade una dimensión aspiracional al evento, reforzando la idea de que la solidaridad también puede traducirse en experiencias memorables. Junto a este gran premio, el conjunto de regalos dibuja un equilibrio entre experiencias, productos útiles y propuestas gastronómicas que reflejan fielmente la implicación de los comercios y empresas de la Marina Alta.
Una comunidad que responde
Durante el cierre, Jaume Sendra, CEO de Avantcem, quiso poner en valor la implicación colectiva: “esta marcha demuestra que cuando la sociedad se une por una causa justa, el impacto es real y llega donde de verdad importa. Gracias a todos los participantes y, especialmente, a los comercios y empresas de Dénia y la Marina Alta por su generosidad y compromiso”.
La XI Marcha Solidaria Raquel Payà se consolida así como una cita donde deporte, solidaridad y tejido empresarial caminan en la misma dirección, construyendo una jornada que deja huella más allá del recorrido.


















































