Vicent Grimalt y Jordi Serra, ediles del PSPV-PSOE en el Ayuntamiento de Dénia, presentaron ayer su descontento con diversos aspectos municipales y extramunicipales.
Serra incidió en la situación límite en la que se encuentra CREAMA. Para los socialistas, el consorcio para la recuperación económica realiza una obra de rentabilidad social y que, por tanto, su rentabilidad económica no debe ser entendida solo como un beneficio económico, también como un beneficio social. A ambos les sorprende el “pasotismo” con el que el consistorio afronta la actualización de la deuda pendiente que tiene la Generalitat con CREAMA. Serra achacó a los políticos comarcales del Partido Popular que, habiendo realizado reuniones con altos cargos de la administración autonómica, “no reivindiquen y reclamen el pago pendiente que tienen con el consorcio”.
Por otra parte y siguiendo con el tema de CREAMA, Serra denunció verbalmente la existencia de un puesto de confianza, creado por el Ayuntamiento, en la oficina del consorcio que pasa más tiempo en el Ayuntamiento que en la propia oficina y cuyas tareas no están definidas en ningún documento.
Por su parte, Vicent Grimalt comenzó abordando el tema del auditorio La Nau. Explicó que los socialistas llevan tiempo avisando que los 9.000.000€ del Plan de Confianza, que “en teoría la Generalitat había conferido a Dénia”, estaban en peligro por dedicarse a un proyecto que era como “una nave a punto de hundirse y al final se ha hundido”. Solo el proyecto costó más de 800.000€ y ahora buscan una reinversión de la ayuda, informó el portavoz socialista.
Para el PSPV-PSOE ese dinero podría haberse destinado, como el caso de otros municipios de la comarca, a proyectos pequeños que fomentaran el empleo local. Siguiendo con las críticas, Vicent Grimalt dijo que no le importa perder la retribución que se le asignaba como concejal liberado por asistencia a los plenos extraordinarios, siempre y cuando los concejales con dedicación exclusiva bajen de 1500€ a 600€ el límite de la cantidad que perciben al mes por asistir a plenos y comisiones, como les sucede a ellos.
Además, ambos expresaron su indignación por la negación de Chelet de estudiar la moción presentada por el PSPV para que se retire el recurso del Ayuntamiento frente a la sentencia que obliga a Juan Collado, en palabras de Grimalt “tránsfuga histórico”, a devolver el dinero que cobró ilegalmente. Los ediles informaron que la sentencia está avalada por el Tribunal Constitucional y no entienden el empeño del consistorio en recurrirla.







Que malo es que a los políticos les toquen los dineros. Ellos que cobraban 52.000 euritos al año como concejales liberados… si, los dos concejales socialistas que estan en la foto… Ahora, cuando van a dejar de cobrar una cantidad indecente por asistencia a plenos extraordinarios, ahora se quejan.
Muy bien por la alcaldesa y el equipo de gobierno.
Esto es la pataleta que tienen