Este jueves, la Casa de la Cultura de Dénia acogió la presentación del informe sobre los resultados de la consulta realizada en los centros educativos de la Comunitat Valenciana para elegir la lengua base de enseñanza. Sin embargo, no fue un evento meramente informativo, pues la jornada se transformó en un espacio para reflexionar sobre los aspectos más oscuros de la nueva ley de libertad educativa, que, según los ponentes, lejos de ofrecer una verdadera opción a las familias, impone criterios que limitan el derecho a una educación de calidad en valenciano.
El acto fue presidido por la regidora de Educación del Ayuntamiento de Dénia, Melani Ivars, y contó con la participación de la presidenta de la CAPPEV Marina Alta, Mar Chesa, el presidente de la Confederación de Familias de Alumnado de la Comunitat Valenciana, Rubén Pacheco, y Jaume Fullana, miembro de la Unitat per l’Educació Plurilingüe de la Universidad de Alicante, quien fue el encargado de presentar el informe. A lo largo de la conferencia, la crítica hacia la ley y la consulta fue evidente, con una clara denuncia sobre cómo el proceso fue diseñado de manera que las familias, al final, se vieron obligadas a aceptar lo que las autoridades habían dictado.
Un proceso viciado: ¿una verdadera consulta?
La principal crítica giró en torno a la falta de transparencia y a los fallos evidentes en el diseño de la consulta, que, según los ponentes, no ofreció a las familias una verdadera opción. Como señaló Rubén Pacheco, presidente de la Confederación de Familias de Alumnado, el proceso fue tan opaco que, en muchos casos, los resultados no pudieron ser obtenidos de forma clara y completa. Las cifras de participación también resultaron cuestionadas, pues muchos centros no lograron captar el verdadero interés de las familias, lo que dejó en evidencia la falta de garantías en cuanto a la libertad de elección. Según Pacheco, la consulta no ha sido lo suficientemente amplia ni transparente.
El presidente también expresó su preocupación por lo que considera una «falta de equidad» en la ley vigente, que, según él, favorece un modelo educativo que no asegura la competencia lingüística en valenciano para todos los alumnos. Además, Pacheco destacó que la consulta ha mostrado una clara preferencia de las familias por el valenciano como lengua de aprendizaje en los centros, especialmente en áreas donde el valenciano es la lengua predominante.
El valenciano sigue perdiendo terreno
A pesar de que los resultados de la consulta muestran una clara preferencia por el valenciano como lengua base de aprendizaje en la Comunitat Valenciana, el informe subraya que la ley actual no asegura la implementación efectiva de esta preferencia. Según los datos presentados, más del 71% de las familias de la Marina Alta optaron por el valenciano como lengua base para el curso 2025-26. Sin embargo, la crítica principal gira en torno a la implementación de la ley, que no garantiza que los estudiantes adquirieran competencias lingüísticas en valenciano al finalizar su educación obligatoria.
En comparación con años anteriores, el valenciano ha perdido presencia en las aulas debido a las limitaciones impuestas por la nueva ley. A pesar de que la consulta refleja un apoyo mayoritario al valenciano, los ponentes destacaron que la ley no está diseñada para fortalecer el dominio del valenciano entre los estudiantes. De hecho, en zonas con predominio lingüístico castellano, la solicitud de valenciano como lengua base sigue siendo mínima.
Diferencias por provincias y comarcas: la situación en la Marina Alta
Los resultados de la consulta en la Marina Alta muestran que, a pesar de ser una de las comarcas con mayor apoyo al valenciano, el porcentaje de solicitudes de valenciano varía significativamente en función del municipio y la zona. En la Marina Alta, el 71,62% de las familias solicitó el valenciano como lengua base para el curso 2025-26, una cifra que supera la media de la provincia de Alicante, que se sitúa en el 34,11%. No obstante, la consulta no fue completamente representativa, ya que la participación en la comarca fue inferior a la media de la Comunitat Valenciana, con un 56% de participación frente al 58% regional.
En términos de los centros educativos, las diferencias también fueron notorias. En los municipios con predominio de la lengua valenciana, como Benialí, Tormos y la Vall d’Ebo, la totalidad de las familias eligieron el valenciano como lengua base. Sin embargo, en otras zonas, especialmente aquellas donde el castellano tiene mayor peso, la demanda de valenciano fue considerablemente más baja, lo que refleja las tensiones lingüísticas que aún existen en la región.
Un informe que plantea más preguntas que respuestas
El informe presentado resalta tanto los avances como las limitaciones del sistema educativo actual en relación con el plurilingüismo. A pesar del apoyo a la enseñanza en valenciano, los ponentes coincidieron en que la ley actual no está pensada para asegurar el dominio de las lenguas oficiales de manera equitativa. Jaume Fullana, encargado de presentar los datos, destacó que la consulta no debe verse como un fin en sí mismo, sino como una oportunidad para repensar el modelo educativo.
Conclusiones y perspectivas futuras
Al final de la presentación, los ponentes reiteraron su compromiso con la educación plurilingüe y aseguraron que la lucha por un sistema educativo que garantice el aprendizaje de las lenguas oficiales de forma justa y equitativa continuará. Las familias y docentes, así como las asociaciones representadas, han manifestado su desacuerdo con una ley que, en su opinión, no responde a las necesidades reales de los estudiantes en cuanto a competencia lingüística.
El informe sobre los resultados de la consulta ha servido para visibilizar la disconformidad con la ley educativa vigente, y se espera que este tipo de análisis impulse un debate más profundo sobre el futuro de la educación plurilingüe en la Comunitat Valenciana. La falta de transparencia y las dificultades en el proceso de consulta son solo algunos de los puntos que siguen generando preocupación entre los defensores de la educación en valenciano.
Análisis de los resultados de la consulta sobre lengua base en la Marina Alta y Dénia
La presentación de los resultados de la consulta educativa sobre la lengua base de enseñanza ha revelado importantes detalles sobre cómo se distribuyen las unidades (aulas) en valenciano (LBV), castellano (LBC) y las que aún están por determinar (SC) en la Marina Alta y en Dénia. A pesar de las dificultades y la falta de transparencia en el proceso, se ha logrado obtener información valiosa que ilustra el panorama lingüístico actual en las aulas de la comarca y el municipio.
La Marina Alta: Un panorama mixto con predominancia del valenciano en muchas localidades
En la Marina Alta, la distribución de unidades por lengua base muestra que el 71,62% de las unidades, 625 aulas, están orientadas al valenciano (LBV), un dato que refleja una clara preferencia por esta lengua en la comarca, aunque aún existen diferencias importantes entre las distintas localidades. Si se observa por etapas, la situación varía:
- En Educación Infantil, 128 unidades son en valenciano, con 19 aún pendiente de admisión.
- En Educación Primaria, la tendencia es más fuerte, con 326 unidades en valenciano, frente a 101 en castellano.
- En ESO, el porcentaje baja ligeramente, con 171 unidades en valenciano, lo que sigue reflejando un apoyo mayoritario a esta lengua en las etapas educativas superiores.
Sin embargo, en algunas localidades de la comarca, como Benialí, Tormos y La Vall d’Ebo, el 100% de las familias han optado por el valenciano, lo que refleja un fuerte arraigo de esta lengua en áreas de predominio valenciano. En otras zonas, sin embargo, la situación es más compleja, con un mayor porcentaje de unidades en castellano (LBC), lo que refleja el desequilibrio lingüístico que persiste en algunas áreas.
Dénia: Un equilibrio entre el valenciano y el castellano en las aulas
En Dénia, los resultados son más variados y muestran cómo las diferentes redes educativas (pública, privada y concertada) influyen en la elección de la lengua base. En cuanto a la distribución en los centros públicos, el 68,97% de las unidades de Educación Infantil están en valenciano, mientras que el resto, un 28%, está en castellano, con un 3% de las unidades aún pendientes de determinar. Este patrón se repite en otras etapas, aunque los porcentajes varían:
- En Educación Primaria, el 68% de las unidades están en valenciano, con el 32% restante en castellano.
- En ESO, la proporción es más equilibrada, con un 60,53% de unidades en valenciano y un 39,47% en castellano, con algunas variaciones dependiendo de la red educativa.
En los centros privados, la situación se invierte significativamente. En Educación Infantil, por ejemplo, el 69% de las unidades están en valenciano en la red pública, mientras que en los centros privados, solo un 35% optan por el valenciano. Este desequilibrio se extiende a otras etapas, donde los centros privados presentan un claro predominio del castellano como lengua base.
En términos generales, Dénia muestra una tendencia hacia el bilingüismo, con una proporción considerable de unidades tanto en valenciano, 114 aulas, como en castellano, 82, lo que resalta la complejidad de la situación lingüística en el municipio, especialmente en cuanto a los centros privados.
Impacto de la consulta en la Marina Alta y Dénia: Un reflejo de las tensiones lingüísticas
Los resultados de la consulta sobre la lengua base de enseñanza en la Marina Alta y Dénia revelan no solo las preferencias lingüísticas de algunas familias, sino también las tensiones lingüísticas que siguen presentes en el territorio. Si bien el valenciano sigue siendo la lengua mayoritaria en la mayoría de las aulas, la presencia del castellano y la falta de claridad en muchas unidades (SC) sugieren que la ley actual no está garantizando una implementación equitativa ni coherente del modelo educativo plurilingüe.
El análisis de los datos muestra que, a pesar del apoyo mayoritario al valenciano, la distribución de las unidades sigue siendo desigual, especialmente en las zonas con menor presencia de esta lengua, lo que subraya la necesidad de revisar y ajustar la legislación para asegurar que todos los estudiantes reciban una educación adecuada en ambas lenguas oficiales.








Menys lluirar per si valencià i castellà i mes ensenyar
Hui els xiquets i xiquetes no palen be cap de les 2 llenguens, quan abans, aixó no passava.
I el valencià d’açí no te res a vore en la llengua catalana q s’impartix…
Mes ensenyar i menys ideología
Dividir en dos grupos, uno valenciano y otro español/castellano, como el verbo ya lo indica, nos divide. La solución tiene que partir de la unidad. ¿ como ? Solo un plan de estudios para todos. Un plan de estudios que contenga lo más cercano posible al 50% es valenciano y el otro 50% en español/castellano. ¿ Que logramos con esto ? 1. Garantizamos el estudio del valenciano para todos. 2. Garantizamos el estudio del Español/castellano para todos. 3. Todos nuestros hijos viven en unos colegios, institutos y universidades de los que emana UNIÓN. Nada ni nadie les lanza el mensaje de que somos dos grupos. Y menos aun el mensaje de que somos dos grupos enfrentados por las lenguas maternas. Lanzan el mensaje de que somos valencianos. Todos a una. Un territorio ejemplo para el resto del mundo en el que un pueblo tiene dos lenguas y en lugar de representar un arma para arrojarse, es un hecho que nos enriquece y nos hace más fuertes. Un solo programa para todos los alumnos.
Dividir en dos grups, un valencià i un espanyol/castellà, com ja indica el verb, ens divideix. La solució ha de partir de la unitat. Com? Només amb un pla d’estudis per a tots. Un pla d’estudis que continga, en la mesura més pròxima possible, un 50% en valencià i un 50% en espanyol/castellà.
Què aconseguim amb això?
Garantim l’estudi del valencià per a tots.
Garantim l’estudi de l’espanyol/castellà per a tots.
Tots els nostres fills viuen en escoles, instituts i universitats d’on brolla UNIÓ. Res ni ningú els envia el missatge que som dos grups. I encara menys el missatge que som dos grups enfrontats per les llengües maternes.
Llancen el missatge que som valencians. Tots a una.
Un territori exemple per a la resta del món, on un poble té dues llengües i, en lloc de ser una arma per a enfrontar-se, és un fet que ens enriqueix i ens fa més forts.
Un únic programa per a tot l’alumnat.