Ocho décadas de historia no se escriben solas. Detrás de los monumentos, la música y la pólvora hay nombres propios que dedican media vida a hacer falla, construir barrio y mantener intactas las raíces de la fiesta. Con esta idea muy presente, la Falla Districte Marítim Baix la Mar ha querido rendir tributo a dos de sus pilares fundamentales durante la celebración de su ochenta aniversario. Este pasado domingo, la Casa de la Paraula se quedó pequeña para acoger el emotivo nombramiento de Jaume Garcia Moll y Joan Felip Sala Ahuir como nuevos Presidentes de Honor de la comisión.
Bajo el lema «80 anys navegant», el acto reconoció la enorme trayectoria de dos figuras que encarnan a la perfección el legado de la falla. Un legado que, tal y como recordaron los asistentes, se sigue transmitiendo de generación en generación. La cita fue conducida por la delegada de Cultura, Isabel Comes, y estuvo arropada en todo momento por los máximos cargos de este ejercicio: la Fallera Mayor Infantil, Martina Sapena Cabrera; el Presidente Infantil, Mario Ferrer Ferrer; la Fallera Mayor, Inés Giner Durà, y el Presidente de la comisión, Pedro García Gavilà.
El valor de la constancia y el trabajo callado
El primer gran aplauso de la jornada fue para Jaume Garcia Moll. Quienes lo conocen bien lo definen sin dudarlo como «un faller de sempre». Se trata de esa clase de personas que huyen del protagonismo pero que siempre están ahí, empujando el carro desde un trabajo discreto y muy necesario. Fue presidente de Baix la Mar en el ejercicio 1979/1980 y su dedicación absoluta a la fiesta le valió el preciado reconocimiento de Fallero Ejemplar de las Fallas de Dénia en el año 2012.
Uno de los instantes más especiales de la mañana se produjo cuando tomaron la palabra sus cuatro nietos junto a Sebastià Garcia. En un tono muy cercano, lograron transmitirle todo su cariño y dejaron claro que la pasión por este distrito marinero fluye por las venas de toda la familia. Tras recibir el detalle conmemorativo, el propio homenajeado apenas pudo contener la emoción al dirigirse al público congregado.
Cuatro décadas asumiendo la presidencia
El segundo gran protagonista del día, Joan Felip Sala Ahuir, representa el auténtico ADN de Baix la Mar. Su nombre va ligado de forma indiscutible a la vertiente más cultural de la falla, dominando siempre el protocolo, las presentaciones y el enorme respeto por las tradiciones de la tierra. Su hoja de vida fallera es realmente extensa. No en vano ha asumido la presidencia de la comisión hasta en cuatro ocasiones distintas: 1982/1983, 1992/1993, 2002/2003 y 2016/2017, siendo además nombrado Fallero Ejemplar de Dénia en 1987.
Para repasar su inmensa trayectoria, el acto contó con las intervenciones de Marisa Armell, quien fuera su primera Fallera Mayor, y de Pere Borrego, histórico componente de la Falla Na Jordana de València. Ambos compartieron anécdotas y recuerdos que dibujaron una sonrisa entre los presentes antes de que el nuevo Presidente de Honor subiera a recoger su galardón y dedicara unas sentidas palabras a su querida comisión.
Ver a los dos homenajeados compartiendo escenario sirvió para escenificar el compromiso inquebrantable del distrito con su pasado, pero también con los retos del futuro. La jornada concluyó agradeciendo a Baleària la cesión del espacio y a Auto Dénia Motors su colaboración para los traslados, dejando patente que el barco de Baix la Mar tiene cuerda para seguir navegando muchos años más.






