«Siempre he sido hombre, pero físicamente no». Iván Aledo nació con el cuerpo de una mujer, pero desde los 5 años se fijaba en el de los niños y pensaba que esos eran los cuerpos con los que él se definía. Desde entonces fue sumando años pero su cuerpo crecía sin corresponderle. A los 12 decidió dar el paso y contarle a su madre que algo no iba bien, y lo hizo a través de notas que dejaba por la casa en las que se podía leer: «No soy la persona que crees que soy».
«O hacía algo o acababa en una caja, así de duro es». Su madre se dio cuenta de que algo estaba pasando y, a pesar de los prejuicios que existían, y persisten, en España acerca de la salud mental y del acudir a profesionales, se citó con una psicóloga. Fue de su boca la primera vez que escuchó la palabra trans. Era la primera década de los 2000 y no existían casi referentes con los que se podía identificar y poder determinar qué le estaba ocurriendo.
La suerte de Iván es que contó desde el principio con el apoyo de su familia y sus amigos. De hecho, pocas veces ha sentido discriminación, aunque recuerda que una chica con la que mantenía una relación le dejó al enterarse de su condición. Eso sí, advierte que Dénia todavía tiene mucho camino por delante en algunos temas.
A los 20 años se sometió a una operación para quitarse el pecho, algo que le supuso un gran alivio pues era uno de los aspectos que más le perturbaban y más le urgían corregir. Hasta entonces convivió con aparatosos corsés, poco amables con el clima de Dénia, bromea.
Su nueva situación, tan hombre por dentro como por fuera, le trajo ciertas facilidades en la vida y las relaciones sociales. «Es triste, pero es más complicado ser una mujer en esta sociedad».
Un recuerdo sin rencor
Se podría pensar que recuerda el tiempo anterior a su transición con recelo de aquella persona que fue, Vanesa. Pero no, Iván siente alegría al rememorarla o encontrarse alguna foto de ella, felicidad por ver que pudo superar todo el dolor que ella padeció.
Tras haber tenido que recorrer ese camino sin un apoyo cercano con experiencia, decidió convertirse él en un referente para todas las personas que sufren lo que él ya vivió. Imparte charlas sobre sexualidad que han servido a otros para descubrirse y ver que no estaban solos. Y, ahora, es uno de los rostros por la que Dénia se siente orgullosa, representando al colectivo LGTBI de la ciudad durante el próximo Día del Orgullo.






What a beautiful story. Ivan, and his family who supported him, are wonderful. The world needs more families like them.
Buajgggggghhh!!!. Vómito.
Bravo 👏🏻 👏🏻👏🏻 Valiente !!!!!
Los hombres tienen pito y prostat y las mujeres vagina, por mucho tuneo que se hagan y trate de cambiar. De chapa y pintura. Enfermos para una sociedad enferma.
Todo mi apoyo a la comunidad trans.
No te lo crees ni tu ni todos los 0oliticos y medio que masiva mente os apoyan. Te deseo te aclares la cabeza pues un tío tendrá que ir al urologo a revisarse la próstata le guste o no. Es lo que tiene la naturaleza. Lo antinatural lleca a la extinción.
Desde luego referente ni en Denia, ni en la comarca de nada bueno no vas a ser. Tenlo por seguro. Dejamos en paz!!!! Los niños no se tocan y a curarse la pelota.