Dénia.com
Buscador

¿Cuáles son las medusas más comunes de Dénia y cómo de peligrosas son?

J. Justo Moncho

Periodista
14 de junio de 2025 - 08:01

Se dice que el terror al mar es universal. Y aunque en las playas de Dénia difícilmente se verán tiburones u otras bestias que protagonizan cinematográficas pesadillas, es cierto que uno de los habitantes de nuestras aguas puede torcer un baño: las medusas. Ahora bien, la mayoría de veces el miedo a ellas es infundado, pues, por suerte, las más comunes en nuestro litoral suelen ser casi inofensivas.

Lo primero que hay que saber de las medusas es que no atacan. El contacto con ellas puede ser urticante, pero depende de que el bañista se acerque a ellas. La mayoría solo se desplazan con la corriente, se dejan llevar, o con el viento (aquellas cuyas “velas” sobresalen en la superficie). Es cierto que alguna especie tiene filamentos que pueden llegar a ser muy largos, pero lo común es que para que lleguen a picar a una persona haya tenido ésta que chocarse con la medusa al nadar y no verla.

Dicho esto, las más comunes de Dénia, aquellas con las que ya están familiarizados los bañistas de nuestra costa, suelen ser poco peligrosas. Algunas más urticantes que otras, pero por lo general no suelen suponer un riesgo mayor para la salud. Estas son:

Huevo frito

La Cotylorhiza tuberculata, o «huevo frito» por su apariencia, son unas medusas medianas que suelen avistarse a menudo en nuestras costas. Miden entre 10 y 15 centímetros, carecen de tentáculos y prefieren las aguas cálidas de finales de verano o principios de otoño. De las habituales de Dénia, esta es de las menos peligrosa de todas, ya que es poco urticante y se desplaza muy lentamente.

Aguamala

La Rhizostoma pulmo es aquella que se nos viene a la cabeza cuando pensamos en una medusa los vecinos de Dénia. Es la más común, bastante grande, robusta, blanca y con un ribete de color violeta. A diferencia de otras medusas, carece de tentáculos largos, y en su lugar, tiene ocho brazos orales gruesos que se extienden debajo de la campana. Aunque su picadura es leve y generalmente inofensiva para los humanos, su imponente tamaño la hace muy visible en las aguas donde habita. Pueden aparecer entre primavera y otoño, y les gusta mucho nuestra costa.

Velella

La Velella velella, conocida como «velella» o «barquito de San Pedro», mide alrededor de 7 cm y tiene un cuerpo ovalado, translúcido y de color azul intenso. La característica más distintiva de la velella es su pequeña «vela» triangular que sobresale de su cuerpo, lo que le permite desplazarse por la superficie del océano impulsada por el viento. Se encuentra en mares cálidos y templados de todo el mundo y, aunque tiene células urticantes, su picadura es inofensiva para los humanos. Es conocida por formar grandes grupos que a veces son arrastrados a las costas, creando impresionantes alfombras azules en la arena.

Botón azul

Porpita porpita, conocida como «botón azul», es la menos frecuente de la lista aunque se han reportado avistamientos en la costa de Dénia. Tiene un disco central flotante de color azul intenso, de hasta 5 centímetros de diámetro, que le permite mantenerse en la superficie del agua. Alrededor de este disco, se extienden numerosos tentáculos de un azul más claro que utiliza para capturar presas pequeñas, como plancton. Aunque su apariencia es similar a la de una medusa, no es una medusa verdadera. Su picadura es leve y generalmente no representa peligro para los humanos.

Clavel

La Pelagia noctiluca, conocida como «medusa luminiscente» o «medusa clavel», es una especie pequeña y llamativa que habita en aguas cálidas y templadas, especialmente en el Mediterráneo y el Atlántico. Su campana, de unos 10 centímetros de diámetro, es semitransparente y de color rosado o violáceo, con numerosos tentáculos urticantes alrededor. Esta medusa es conocida por su capacidad de bioluminiscencia, emitiendo destellos de luz cuando se siente perturbada. La picadura de la Pelagia noctiluca puede ser dolorosa para los humanos, causando irritación en la piel y, en algunos casos, reacciones más severas.

Cubomedusa

La Carybdea marsupialis es una pequeña pero altamente venenosa medusa conocida como «cubomedusa». Aunque pueden estar en la orilla, son difíciles de ver por su tamaño y transparencia, además de que durante el día se desplazan por el fondo marino. Es fácilmente identificable por su forma cúbica y su cuerpo translúcido, que suele medir entre 2 y 3 centímetros de ancho. De cada una de las esquinas de su campana cuadrada, salen tentáculos largos y delgados que contienen potentes nematocistos que no son letales, pero son capaces de causar dolorosas picaduras en los humanos. Aunque es pequeña, su picadura puede provocar reacciones severas. La Carybdea marsupialis es conocida por su movilidad activa y su capacidad para nadar a mayor velocidad que otras medusas.

Canal de Whatsapp Anúnciate en Dénia.com Envía tu noticia
Deja un comentario
  1. Alfredo dice:

    Recomiendo la app MedusApp
    Hecha por la universidad de Alicante y la Universidad Politécnica de Valencia

    Si la referenciàis en la noticia ya sería la leche
    La ví en la tele hace unos días

    • Chelo dice:

      He visto la orilla llena de medusas muchas veces pero nunca he visto la bandera de medusas.
      Eso de que no son peligrosas es relativo; hay muchas personas (sobre todo niños) que son alérgicas a su picadura.
      Banalizan con el tema como si se tratase de inofensivos pececillos que te pueden hacer cosquillas cuando la picadura como mínimo es dolorosa y te estropea el día de playa.
      Quizás todo esto es para no espantar a los bañistas/turistas.

    • Eva dice:

      Sí! Funciona en gran parte del Mediterráneo y creo que pronto en algún país de Sudamérica. Es muy interesante