Tres décadas después, el panorama económico de Dénia se mantiene inalterado para muchos de sus ciudadanos. Un reciente estudio sobre movilidad intergeneracional confirma que los descendientes del 25 % más pobre de la población deniera en los años noventa continúan hoy en el mismo estrato socioeconómico, lo que evidencia una preocupante falta de oportunidades para el ascenso social en la capital de la Marina Alta.
Una posición económica que se hereda
Según el análisis, Dénia figura entre las ciudades españolas donde menos ha funcionado el llamado «ascensor social». Es decir, las personas nacidas en familias con rentas bajas a finales del siglo XX tienen escasas probabilidades de haber mejorado su situación económica en la actualidad.
Los resultados reflejan una continuidad generacional en la pobreza: quienes crecieron en hogares con dificultades económicas han heredado esa posición en la escala de ingresos. En lugar de mejorar sus condiciones a través del trabajo, la educación o el esfuerzo, una parte importante de la población se ha visto atrapada en un ciclo económico que apenas ha variado con el tiempo.
Renta media por debajo de la media nacional
Uno de los indicadores que refuerza esta conclusión es la renta media de los actuales habitantes de Dénia, que se sitúa en 19.739 euros anuales. Esta cifra coloca a la ciudad en el centil 40 del estudio nacional, lo que significa que el 60 % de los municipios analizados presentan una renta media superior. Este posicionamiento indica que, a pesar del crecimiento del sector servicios y del turismo en la zona, Dénia no ha conseguido generar un nivel de ingresos que permita mejorar de forma significativa las condiciones de vida de su población.
Estar en el centil 40 implica que la renta de Dénia está por debajo de la media nacional, lo que refleja no solo un menor poder adquisitivo, sino también un entorno con menos recursos para afrontar desigualdades estructurales. Este contexto refuerza la dificultad para que los descendientes de las clases sociales más bajas puedan escalar hacia posiciones económicas más altas.
Un entorno con pocas palancas de cambio
La economía local, centrada principalmente en actividades vinculadas al turismo, la hostelería y los servicios, no ha generado oportunidades suficientes de empleo estable ni de desarrollo profesional. Estas ocupaciones, muchas veces temporales y de baja remuneración, dificultan el acceso a niveles de vida más altos y no permiten romper con la precariedad heredada.
Por otro lado, la escasa presencia de empleos cualificados o relacionados con titulaciones superiores en el mercado laboral local ha llevado a que muchos jóvenes formados busquen oportunidades fuera del municipio. Este fenómeno ha contribuido a un éxodo de talento, especialmente entre quienes aspiran a desarrollar trayectorias profesionales en sectores más técnicos o especializados.
Desigualdad que se perpetúa
Los datos ponen de manifiesto que, en Dénia, la posición económica de los padres sigue siendo uno de los factores determinantes en el futuro de los hijos. La igualdad de oportunidades, pilar fundamental de la movilidad social, no está garantizada, y la desigualdad se transmite de una generación a otra casi sin alteraciones.
Incluso el acceso a la vivienda, otro indicador clave del bienestar, se ha convertido en una barrera añadida. Los precios elevados y la falta de políticas efectivas de vivienda social impiden que muchos jóvenes puedan emanciparse o construir un proyecto de vida independiente, especialmente aquellos provenientes de entornos con menos recursos.
Un desafío para el futuro
El estudio sitúa a Dénia en un escenario que plantea múltiples interrogantes sobre el impacto de las condiciones socioeconómicas de origen en el desarrollo individual. La información recopilada ofrece una base cuantitativa para que responsables institucionales, organizaciones locales y actores económicos puedan valorar posibles medidas orientadas a mejorar la movilidad social en el municipio.
En este contexto, las cifras se convierten en una herramienta para el análisis de la evolución de la renta y de las oportunidades asociadas al lugar de nacimiento. A partir de estos datos, se abre un espacio para la reflexión sobre el modelo económico local y su capacidad para generar itinerarios de progreso más amplios y accesibles para el conjunto de la ciudadanía.







No hay nada
Ningún político se preocupa por acabar con la pobreza del país. Falta oportunidades.
La mierda nacional de que eres un objeto tiene que terminar.
Como que no? Pero el Turismo no es precisamente para eso? Para que nos den de comer?
Quita el turismo y le pides ayuda al Alcalde progre…progre.
Vaya ¿ No han conseguido un mejor nivel de vida gracias al Turismo?
Turismo = Miseria
Es el socialismo