Después de un fin de semana casi veraniego, con temperaturas que llegaron a alcanzar los 25 grados, en el último día de fallas la protagonista fue la lluvia y la bajada notable del termómetro.
Durante todo el día hubo chubascos intermitentes que obligaron a suspender el pasacalle de la ofrenda de San José. Por la tarde la lluvia cesó y se pudo realizar sin problemas las mascletà nocturna a cargo de Europlà y la cremà de las fallas infantiles.
Minutos antes de las nueve de la noche Ainhoa Flores, Fallera Mayor de Dénia, prendía la falla infantil de la Junta Local Fallera situada en la Calle La Vía. Los llantos de Ainhoa y su corte ante las llamas que quemaron su pequeño monumento fueron los protagonistas durante unos minutos. A continuación, el resto de fallas infantiles fueron pastos de las llamas.
Con la llegada de la medioanoche llegó el turno de comenzar con la cremà de las fallas grandes. El pistoletazo de salida lo dió Anna Sobrecases encendiendo la mecha que quemaría la Falla de la Junta Local, y lo hizo bajo una fina lluvia que fue intensificándose con el paso de los minutos.
A lo largo de la noche se vivieron pequeños incidentes, como la quema de alguna papelera del mobiliario urbano debido al mal uso de los petardos.






































