Un aparatoso fuego ha desatado todas las alarmas este mediodía en Dénia. Lo que empezó pasadas la una y media como un conato de matorral ha acabado movilizando medios aéreos y obligando a desalojar a los vecinos de la zona por precaución. La virulencia de las llamas, desencadenadas muy cerca del instituto María Ibars, hizo temer lo peor durante los primeros compases, aunque la rápida respuesta de los servicios de emergencia ha evitado una tragedia mayor.
La densa columna de humo negro alertó a media ciudad y llegó a ser visible desde varios kilómetros a la redonda. Dada la ubicación del foco, una arboleda rodeada de vegetación bastante seca, el riesgo de propagación era extremo. El fuego amenazaba seriamente con saltar a los vehículos aparcados en las inmediaciones y afectar de lleno a los bloques de pisos cercanos. Para evitar que las llamas avanzaran sin control, el Consorcio Provincial de Bomberos movilizó un fuerte dispositivo formado por once efectivos, un sargento y dos cabos, desplazando dotaciones de los parques de Dénia y Benissa, a las que se sumaron compañeros de Oliva.
Desalojos preventivos y despliegue aéreo
La situación sobre el terreno se complicó con rapidez, hasta el punto de requerir apoyo desde el aire. «Hemos movilizado al despacho automático, con el helicóptero de dirección de incendios, y el humo es visible a varios kilómetros de distancia», explicaban desde Bomberos, sobre los primeros momentos del operativo. La aeronave sobrevoló el barrio para coordinar las labores de extinción y frenar el avance hacia las fincas colindantes.
Fue justo en esos momentos de máxima intensidad cuando las autoridades tomaron la decisión de evacuar varias viviendas por precaución. Nadie quería correr riesgos innecesarios con el fuego rozando la trama urbana. Por suerte, no consta que se hayan producido heridos ni daños personales.
Tras más de una hora de lucha tensa contra el reloj y las llamas, los bomberos han dado el incendio por estabilizado rozando las tres de la tarde. En estos momentos los efectivos continúan desplegados en el lugar trabajando a destajo para refrescar el perímetro de vegetación, asegurar la zona y evitar que cualquier racha de viento reavive algún foco oculto entre la maleza quemada.







Si el ayuntamiento limpiara y obligara a limpiar los terrenos sin edificar … otra situación tendríamos!
Exactamente cómo lo he dicho otro día. Que vergüenza.