Dénia empieza a tomar aire tras el paso de la DANA Adam, un temporal que durante el domingo y el lunes puso contra las cuerdas a toda la Marina Alta y al sur de València. Aunque las horas más críticas han quedado atrás y el cielo ha vuelto a abrirse, el rastro del agua sigue bien presente sobre el asfalto y las labores de limpieza se suceden en distintos puntos del término municipal.
Toca hacer balance. La estampa a primera hora todavía reflejaba la crudeza de la tormenta: ramas arrastradas por la corriente, árboles vencidos en cunetas y charcos de consideración en zonas bajas. Por fortuna, la retirada de las lluvias torrenciales ha permitido desactivar buena parte de las restricciones fijadas durante el momento más duro del episodio meteorológico, facilitando que el tráfico recupere su ritmo habitual en prácticamente todo el casco urbano.
Tres accesos continúan cerrados por precaución
Pese a la mejoría general, la normalidad aún no es completa. La Policía Local y los servicios de emergencias mantienen cortados varios tramos especialmente comprometidos donde la acumulación de agua y sedimentos desaconseja por completo el paso de vehículos. En concreto, siguen cerrados al tráfico el Camí Fondo, la zona de La Alberca y el Assagador del Palmar.






