Ha ocurrido lo que más se temía. El aviso de lluvia era un tanto pesimista, aunque menos preocupante que cuando la alerta se activó por fuertes vientos. Muchos años ha habido monumentos que han sido víctimas de veloces rachas, y este año, por desgracia, no ha sido diferente en Dénia.
El monumento de la falla Camp Roig, perteneciente a la Sección Primera, ha sufrido numerosos daños por culpa del viento, el cual ha arrancado varias de sus figuras. Se trataba de la falla con menores dimensiones de este año, por lo que no ha podido resistir las rachas de más de 70 kilómetros por hora.
También el monumento de la Campaments ha sufrido daños en una de sus escenas, aunque han podido salvar prácticamente todo el monumento.









