El Ayuntamiento de Dénia deberá seguir trabajando en coordinación con la Confederación Hidrográfica del Júcar y el Servicio Provincial de Costas de Alicante para lograr que se adopten todas las medidas que sean necesarias a fin de mantener, en todo momento, la desembocadura del río Girona en un óptimo estado de limpieza y conservación.
Así lo ha solicitado el Síndic de Greuges, José Cholbi, tras recibir la queja de una vecina que denunciaba el pésimo estado del río Girona debido a la barrera de posidonia que taponaba por completo la desembocadura del mismo, emitida el pasado mes de marzo.
El Ayuntamiento confirmó al Síndic los problemas denunciados en un informe en el que proponía una serie de medidas a adoptar por las distintas administraciones afectadas para solucionar el mismo. Por su parte, la Confederación Hidrográfica del Júcar comunicó a esta institución que, a principios de junio, se procedería a los trabajos de dragado del río en su desembocadura, como así fue.
No obstante, el Síndic comparte con la promotora de la queja que esta única medida, adoptada de manera aislada, resultaría ser más bien un parche que una solución a largo plazo. De ahí que el propio informe municipal al que tuvo acceso el Síndic estime oportuno tomar medidas adicionales como la construcción de una barrera sumergida y la modificación del espigón del sur de la zona para evitar nuevamente la entrada de algas al río que provoquen estancamientos.






