El rapero de Dénia Arché ha convertido su música en una herramienta pedagógica para trabajar valores, identidad y derechos con el alumnado de varios centros educativos de la ciudad. Desde hace dos años, impulsa proyectos colaborativos con escuelas locales en los que el hip hop sirve como vehículo de expresión, aprendizaje y reflexión social.
A través de talleres creativos y videoclips realizados en colaboración con el propio alumnado, Arché ha desarrollado distintas iniciativas que han involucrado a centros como Maristas, el Pou de la Muntanya o el Llebeig. El último de estos trabajos, titulado De niño, ¿qué quieres ser?, se estrena este sábado 26 de abril en su canal de YouTube. Se trata de un videoclip sobre los derechos de la infancia, rodado junto al alumnado del CEIP Pou de la Muntanya y financiado gracias a un premio de la Fundación Salom Sabar dentro del programa Impulsa Cultura 2024.
Del aula al micrófono: rap contra la guerra, la violencia y el olvido
La implicación de Arché con los centros educativos no es nueva. En 2024, trabajó con los alumnos de 4.º de Primaria del colegio Maristas en la creación de una canción sobre la Marina Alta. El proyecto partía del estudio en clase de la comarca —su geografía, sectores económicos o gastronomía— y culminó con la grabación de un videoclip en distintas localizaciones de Dénia. La letra fue redactada por el propio alumnado y adaptada musicalmente con la ayuda del artista, quien también se encargó de grabar las voces y rodar el vídeo.
Además, durante la pasada Semana de la Paz, varios colegios de la ciudad utilizaron su canción Mi minuto de silencio como herramienta de trabajo en el aula para abordar temas relacionados con la paz y el rechazo a la violencia. La misma canción fue el eje de un proyecto en la asignatura de religión en el colegio Maristas, enfocado en fomentar la reflexión entre los más jóvenes.
Próximo reto: un rap contra el acoso escolar
El proyecto de Arché no solo se limita a enseñar música, sino que también utiliza el rap como una plataforma para abordar problemas sociales reales. Con su enfoque creativo, ha logrado captar la atención de los jóvenes, alentándolos a reflexionar sobre temas como la paz, los derechos humanos y el rechazo a la violencia. Además, su capacidad para conectar con los estudiantes a través de una forma de expresión cultural tan cercana a ellos demuestra el impacto que la música puede tener en la educación y el desarrollo social.
De cara al futuro, Arché sigue comprometido con su labor educativa. Su próximo proyecto contra el acoso escolar, junto a los alumnos del Llebeig, refleja la importancia de seguir utilizando el arte como un medio para sensibilizar y transformar actitudes en las aulas.






