Tres millones de euros. Ese es el precio que el mercado inmobiliario ha puesto a la exclusividad en la frontera del Marge Roig. Mientras los paseantes habituales de la Marineta Cassiana siguen contando los pasos entre el puerto y el final del asfalto, sobre los planos de los despachos se dibuja una Dénia que poco tiene que ver con la de las últimas décadas. La zona, marcada por el recuerdo del esplendor de la pasa y la discreción de sus muros de piedra, se prepara para un cambio de piel que abrirá espacios públicos donde antes solo había privacidad, pero que también consolidará un modelo de vivienda de gran lujo y de hoteles en zonas exclusivas justo al lado de nuestros rincones más históricos.
La apertura de un legado: el adiós al muro de Escolano
Durante décadas, la finca de Escolano ha sido un enigma verde tras un muro infranqueable. Esa pinada que preside el inicio del paseo ha formado parte del paisaje como un espacio privado, pero emblemático. Sin embargo, hace unos días, el Ayuntamiento de Dénia confirmaba un acuerdo histórico: 3.000 metros cuadrados de este pinar pasarán a ser zona verde pública.
La concejala de Territorio, Maria Josep Ripoll, explica que la intención no es simplemente abrir una puerta, sino integrar el bosque con el mar. «Lo que estaría muy chulo sería que ese muro desapareciera y fuera algún tipo de valla permeable para que tú, desde dentro de la pinada, pudieras ver el mar», señala la edil a las preguntas de este periódico. El proyecto contempla además una rampa de acceso desde el paseo para salvar el desnivel y la instalación de mobiliario básico como mesas de picnic y un parque biosaludable. Aunque Ripoll advierte que la apertura «no es inminente» por los trámites administrativos pendientes, el acuerdo ya está firmado, marcando un antes y un después en el uso público de la zona.
Esta cesión gratuita del pinar no ha sido un movimiento aislado. Es el resultado de una negociación tras años de litigios judiciales. Los propietarios de la finca buscaban construir un hotel donde actualmente se encuentra el chalé principal, pero los cambios en el Plan General Estructural redujeron la edificabilidad. Finalmente, el acuerdo permite que el Marge Roig gane un parque público a cambio de que la propiedad pueda desarrollar un proyecto hotelero en la parcela restante.
Un hotel boutique y el lujo de vanguardia
El futuro hotel no será, según las previsiones municipales, una construcción que rompa la estética del entorno. Se habla de un establecimiento tipo boutique de unas 30 habitaciones. «El edificio está pensado para integrarse en ese espacio, no será una mole en absoluto», afirma Ripoll. La altura se limitará a planta baja más una planta, quedando incluso por debajo de la altura actual del chalé de la finca. La idea es que este nuevo núcleo turístico conviva con la vegetación existente, manteniendo ese aire de exclusividad que siempre ha destilado la partida.
Pero el hotel no es la única novedad que asoma al horizonte. Unos metros más adelante, cerca del Cementerio de los Ingleses, la arquitectura de vanguardia ya ha empezado a desdibujar los antiguos cenadores y campos de nísperos. Como adelantó el Levante-EMV, una promoción de cinco villas de lujo se prepara para ocupar la primera línea. Con precios que oscilan entre los dos y los tres millones de euros, estas viviendas representan la nueva cara del urbanismo en Dénia: parcelas estrechas, pero aprovechadas al máximo con diseños de cristal y líneas rectas que miran fijamente al Mediterráneo.
Esta transformación genera un contraste casi poético. Por un lado, se recupera el pinar para el disfrute de cualquier vecino que quiera pasar una tarde de domingo bajo la sombra; por otro, el suelo se encarece hasta niveles estratosféricos, consolidando el Marge Roig como un enclave para grandes fortunas. La ruralidad de las higueras y los antiguos cenadores que recordaban a la Glorieta van dejando paso a la vanguardia arquitectónica.
La Marineta Cassiana dejará de ser en pocos años ese camino que simplemente termina en las rocas. Afronta un futuro donde lo público y lo privado se dan la mano en su fachada marítima. Ganaremos una pinada donde merendar frente al mar, pero perderemos esa imagen de costa virgen y rústica que aún sobrevivía en los márgenes del camino. El Marge Roig deja de ser un lugar de paso para convertirse en un destino en sí mismo, un escaparate de la nueva Dénia que, a pesar de los cambios, sigue empeñada en no dar la espalda al Mediterráneo.












Turismo sostenible inalcanzable solo para ricos extranjeros
Casas de 3 millones, hotel de lujo…. un buen ejemplo de urbanismo para el pueblo.
Costemos todos por recuperar un pinar “muy chulo”
Así es la progresia
La señora concejala de urbanismo, nos “vende” la futura zona verde en el Marge Roig a bombo y platillo, pero no dice nada de nada, de la autorización para construir al lado un hotel de lujo de 30 habitaciones.
Es así como se pretende salvaguardar a Les Rotes de la masificación ?
Se puede saber tu y tus protestas, de que comes y te vistes y si has vivido la Denia que yo he conocido donde la mitad de la población estavamos emigrados y malviviamos por toda Europ.
Una de cal y una de arena
Creo que de este plan solo se construirá el hotel; el resto, como otros proyectos, se desvanecerá. El hotel se expandirá “inadvertidamente”. Denia, antaño hermosa, es ahora un foco de especulación inmobiliaria, con precios de alquiler de apartamentos desorbitados.
Si los precios de los apartamentos te parecen caros, el de los pisos para una primera viviendas (de alquiler) ni te digo!
Me lo temia. El mismo rollo de siempre. Quedaran 4 pinos si es que quedan. La perdida del paisaje y la personalidad de una estampa emblematica de Denia. Y haran el hotel que les de la santa gana. Más de lo mismo.
Se puede saber tu y tus protestas, de que comes y te vistes y si has vivido la Denia que yo he conocido donde la mitad de la población estavamos emigrados y malviviamos por toda Europ.