El pasado lunes la concejala de planeamiento urbanístico, Pepa Font, anunciaba que por el momento Dénia no tendrá un pulmón verde, ya que la falta de ingresos de las subvenciones europeas han hecho que la ciudad tenga que renunciar a la construcción del Bosc de Diana.
Desde el PSOE, su concejala Elena Tur ha denunciado “la falta de rigor político y gestión de Ana Kringe” y que “desde la moción de censura han pasado más de 4 años para tener terminado el Bosc de Diana y la máxima responsable de perder la subvención es la Alcaldesa que está más pendiente de hacerse las fotos y de su futuro político que de preocuparse de la ciudad y sus ciudadanos”.
Tur recordó que durante los 4 años de gobierno PP-CU se han perdido más de 13 millones de euros en subvenciones: “los 300.000 euros del proyecto Eco-Camp, los más de 9 millones de euros del zozobrado teatro la Nau, el proyecto de modernización de la administración local, las subvenciones del Estado y la Generalitat para la rehabilitación de Les Roques, y ahora el Bosc de Diana”.






Denia perdió su pulmón verde cuando se construyó en el parque Chabás, donado por la familia de Juan Chabás; incluso se destruyó la casa. Cada vez que paso por allí me recuerdo con mucha pena de ese magnífico parque y me cuestiono sobre la cortedad de miras al desperdiciar un parque así en el centro de la ciudad. Por otro lado la familia no donó sus posesiones para ello.
Fue una buena noticia oir del bosc de Diana. Ahora, la misma cortedad de miras no puede permitir que se pierda este proyecto. ¿Donde estan todos los ingresos que se obtuvieron por la licencia de obras del edificio del Parc Chabás? Con la pérdida del Parc Chabás antes y del bosc de Diana ahora la ciudad puede perder su oportunidad de recuperar un estupendo proyecto urbanístico que haga de Denia una ciudad amable y sostenible.