Gent de Dénia ha alertado sobre el «estado de abandono» de la zona de Monte Pego que se encuentra dentro del término municipal de Dénia y ha solicitado al Ayuntamiento actuar antes de que el deterioro genere problemas mayores. La formación política, en una nota de prensa fechada el 25 de agosto de 2026, ha reclamado revisar el mantenimiento, la seguridad y la prevención en las urbanizaciones próximas a zonas forestales, afectando a alrededor de 120 viviendas con más de 40 años de antigüedad.
Durante un reciente recorrido por el área, Gent de Dénia ha constatado el mal estado de las calles, con presencia de baches y socavones, así como la falta de señalización en algunos viales. Además, se ha detectado una importante acumulación de árboles secos y masa forestal sin el mantenimiento adecuado.
En varios puntos, las copas de los pinos llegan casi a tocarse de un lado a otro de la calle, lo que crea una continuidad de vegetación «especialmente preocupante en una zona próxima al monte». También se han identificado calles sin una señalización clara de las salidas, un aspecto que considera fundamental en una zona residencial colindante con espacios forestales y vulnerable a emergencias.
Gent de Dénia señala que «no estamos hablando solamente de que una calle esté más o menos cuidada». La formación subraya que, «cuando hablamos de una zona próxima al monte, mantener también significa prevenir y mejorar la seguridad de quienes viven allí».
Una situación urbanística compleja que requiere soluciones
La zona en cuestión forma parte de la urbanización Monte Pego, aunque el tramo visitado se inscribe en el término municipal de Dénia. Este núcleo residencial, que alberga unas 120 viviendas y cuenta con más de cuatro décadas de historia, presenta una «situación urbanística compleja».
Gent de Dénia reconoce que existen espacios pendientes de completar o regularizar, viales que no cumplen con las condiciones actuales del planeamiento, y diversos asuntos relacionados con la urbanización y la recepción de infraestructuras.
Sin embargo, el partido considera que esta complejidad «no puede convertirse en una razón para dejar pasar los años sin buscar soluciones». La formación ha explicado que «sabemos que no todas las actuaciones dependen de una única administración ni que todos los problemas tienen la misma responsabilidad». Por ello, insiste en que «hay que estudiar cada caso, determinar qué corresponde a cada parte y buscar soluciones».
La formación recuerda que los residentes de esta zona son vecinos de Dénia, que adquirieron sus propiedades «de buena fe» y que contribuyen al sostenimiento de los servicios públicos a través del pago de sus impuestos. «Lo que planteamos es algo tan básico como estudiar cómo podemos garantizar unas condiciones mínimas de seguridad, accesibilidad, limpieza, conservación y prevención dentro de las posibilidades y responsabilidades que correspondan en cada caso», añade Gent de Dénia.
La prevención de incendios empieza con el mantenimiento diario
Desde Gent de Dénia se subraya la importancia de analizar el estado de Monte Pego desde la perspectiva de la prevención. La formación considera que la prevención de incendios no debe limitarse a la limpieza del monte en situaciones de riesgo extremo o a la actuación posterior a una emergencia.
Según el partido, prevenir implica también mantener las calles, controlar la vegetación que representa un riesgo, revisar la señalización, identificar puntos peligrosos y asegurar que los servicios de emergencia puedan operar con celeridad si fuera necesario.
«Cada verano hablamos de prevención, de zonas de seguridad y de la importancia de evitar que un incendio pueda propagarse rápidamente. Pero la prevención empieza mucho antes: en el mantenimiento diario y en detectar los problemas cuando todavía estamos a tiempo de solucionarlos», apunta la formación.
Gent de Dénia extiende esta preocupación más allá de Monte Pego, señalando que Dénia cuenta con numerosas urbanizaciones y viviendas diseminadas próximas a espacios naturales, incluyendo áreas cercanas al Montgó. Por ello, considera «conveniente realizar una revisión general de estas zonas» y establecer prioridades basadas en las necesidades y el nivel de riesgo.
El IBI para la conservación de Dénia
Esta situación lleva a Gent de Dénia a plantear una reflexión sobre la gestión de los recursos municipales. El partido argumenta que los vecinos pagan sus impuestos para el funcionamiento del municipio y para el mantenimiento adecuado de las infraestructuras, calles y espacios públicos ya existentes.
Por ello, la formación estima «necesario reservar recursos de los ingresos municipales», incluyendo los procedentes del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI), para el mantenimiento, conservación y mejora de las zonas que ya forman parte de Dénia, especialmente aquellas que presentan «necesidades objetivas de seguridad y prevención».
Gent de Dénia compara la gestión municipal con el cuidado de una vivienda: «Cuando compramos una casa, no pensamos únicamente en adquirirla. Sabemos que después tendremos que mantenerla, reparar lo que se deteriora, renovar instalaciones y reservar recursos para evitar que una pequeña avería termine convirtiéndose en una gran obra. Con una ciudad debería ocurrir exactamente lo mismo».
El partido concluye que la gestión municipal no puede enfocarse solo en construir o inaugurar nuevas infraestructuras, sino que también debe destinar recursos y planificar el mantenimiento de lo ya existente. «Actuar a tiempo suele ser mucho más sencillo y económico que intervenir cuando el deterioro ya es irreversible. El dinero público también debe servir para conservar lo que hemos construido y para cuidar las zonas donde viven nuestros vecinos», añade.
Mantener hoy para no lamentar mañana
Gent de Dénia considera que el caso de Monte Pego puede ser un «ejemplo» a abordar en el conjunto del término municipal. La formación propone que el Ayuntamiento estudie la situación específica de la zona de Monte Pego dentro de Dénia, determine qué actuaciones son viables, qué responsabilidades recaen en cada administración o propietario, y qué medidas de prevención son necesarias.
Asimismo, propone extender esta revisión a otras urbanizaciones y zonas diseminadas próximas a espacios forestales o naturales, con el fin de conocer sus necesidades y establecer una planificación de mantenimiento y prevención.
«No queremos esperar a que un incendio, una lluvia torrencial o cualquier otra emergencia nos obligue a actuar cuando ya sea demasiado tarde», señala la formación. Para Gent de Dénia, cuidar una ciudad implica conservar lo ya existente, utilizar adecuadamente los recursos públicos y actuar antes de que los problemas se agraven. «Monte Pego puede ser un ejemplo de por qué tenemos que cambiar nuestra manera de gestionar: mantener hoy para no lamentar mañana», concluye Gent de Dénia.







