La plaza María Hervás de Dénia ha sido el escenario principal de los actos institucionales del 9 d’Octubre, una jornada que ha transcurrido entre un ambiente festivo en las calles y un claro tono reivindicativo en los atriles. El acto central reunió a los portavoces de las distintas formaciones municipales, quienes aprovecharon sus turnos de palabra para dibujar sus particulares visiones sobre el presente y el rumbo que debe tomar la sociedad valenciana.
El primer turno de palabra fue para Mario Vidal, en representación de Gent de Dénia, quien volcó su discurso en el recorrido institucional del autogobierno. El edil municipalista echó la vista atrás para repasar los Furs instaurados por Jaume I y urgió a les Corts Valencianes a pelear de una vez por la reforma constitucional pendiente en el Congreso para recuperar el Derecho Civil Foral Valenciano. Llevando el mensaje a su terreno, Vidal reclamó rebajar la barrera electoral autonómica del 5% al 3% para asegurar que las fuerzas locales tengan la representación que merecen.
Justo después, Félix Redondo llevó a la tribuna la postura de Vox Dénia con un discurso bastante más punzante y anclado en la política nacional. Redondo defendió a capa y espada la historia del Regne de València y la Senyera, dejando claro su rechazo frontal a lo que tildó de injerencias catalanas al sentenciar que «Valencia no es Cataluña». Aunque defendió la convivencia natural del valenciano y el castellano, quiso poner el foco en la calle: lamentó la asfixia burocrática que sufren los agricultores frente a terceros países, denunció lo difícil que lo tienen los jóvenes para encontrar casa y situó el control de la inmigración ilegal como una prioridad absoluta.
El contraste llegó con la portavoz del Partido Popular, Pepa Font, que volvió a mostrar su faceta más sosegada y abierta al consenso. Con la excusa del 750 aniversario de la muerte de Jaume I, Font pidió rebajar tensiones y apostar por el diálogo, recordando que la pluralidad de Dénia no debería servir para cavar trincheras. La popular defendió una «buena política» basada en el rigor y en buscar soluciones a los quebraderos de cabeza del día a día, señalando directamente a la falta de vivienda, la limpieza de las calles y la movilidad urbana.
Diferentes miradas hacia el futuro valenciano
Desde las filas de Compromís per Dénia, Maria José García planteó una reflexión muy emocional pensada para las nuevas generaciones. Invitó a los presentes a preguntarse qué País Valencià se van a encontrar las niñas que crecen hoy en la ciudad, exigiendo para ellas unos servicios públicos de primera, la normalización lingüística del valenciano y un techo digno. García no se mordió la lengua a la hora de reclamar una financiación justa, los trenes que nunca llegan y el perdón de una deuda autonómica que ahoga las cuentas de la administración.
El turno del PSPV-PSOE llegó con Maria Josep Ripoll, quien articuló su mensaje alrededor del concepto de la «herència viva», defendiendo que la cultura y la identidad valencianas necesitan un cuidado constante y activo. La socialista dedicó un aplauso enorme a la sociedad civil, rindiendo homenaje a los profesores de la escuela pública, a quienes ayudaron tras las riadas, a los creadores locales y a los colectivos que pelean por la vivienda que acampan en las plazas. Puso el broche de oro a su intervención recitando unos versos de la cantautora Sandra Monfort para ilustrar la gran fuerza y resiliencia del pueblo valenciano.
«Hoy hemos escuchado muchas voces […] ¿Y sabéis qué? Esto también es el 9 de Octubre. Y esto es democracia». El alcalde, Rafa Carrió, fue el encargado de cerrar el bloque de parlamentos con un mensaje profundamente institucional y centrado en la cohesión vecinal. Carrió se alegró de la mezcla de opiniones escuchadas en la plaza, entendiéndolas como un síntoma fabuloso de salud democrática. Definió a Dénia como un municipio mediterráneo y abierto donde nadie está de más. Además, apeló a la música, a las tradiciones y a la imponente figura del Montgó como esos pocos nexos capaces de unir a la ciudadanía sin importar a quién voten. Remató su intervención con un mensaje claro: «aquello que compartimos nos hace pueblo»
La tradición toma el relevo en las calles
Cuando los micrófonos se apagaron, la fiesta recuperó el pulso. La Agrupación Artística Musical de Dénia puso la nota sonora del mediodía tocando diversas obras, arrancando los aplausos del público con el himno valenciano y la interpretación de la emblemática pieza El Vell Montgó. Sus melodías estuvieron bien arropadas por Dianium Dansa, que vistió el asfalto con unos bailes tradicionales llenos de historia.
A un tiro de piedra, la calle Marqués de Campo ofrecía la cara más alegre de la jornada. La céntrica vía se llenó hasta los topes de familias enteras disfrutando de los juegos infantiles, la animación y los castillos hinchables repartidos por las calles paralelas, cerrando una mañana donde el debate político y el ocio vecinal se dieron la mano con total normalidad.


























































