Este curso, alrededor de 60 alumnos de primaria se han quedado fuera del servicio de autobús escolar por no cumplir algunos de los requisitos, como vivir al menos a una distancia de 3 kilómetros en línea recta para poder hacer uso del servicio.
Tras una reunión con las AMPAS de los centros públicos de la ciudad, la concejala de educación, Pepa Sivera, anunció que la concejalía estudiará la posibilidad de ayudar a las familias afectadas a acceder al servicio.
Antes de poner en marcha las ayudas se hará un estudio para saber cuántos alumnos de primaria se han visto afectados y a partir de ahí se estudiarán las posibilidades. Durante esta semana, la concejala se reunirá con los directores de los centros educativos para evaluar la situación.






