A pesar de que llegaron a la plaza con una hora de retraso, la ilusión de los centenares de niños y niñas que acudieron a entregar sus cartas no se apagó. Los carteros reales recorrieron el centro de la ciudad en compañía del grupo de batukada Ondarattack, que precedieron a los tres emisarios.
A lomos de sus caballos, y escoltados por una docena de pajes, los tres carteros reales llegaron a la plaza del ayuntamiento y recibieron a la multitud de niños que allí les esperaban. La cola llegaba hasta la calle Diana, y fueron centenares los niños y niñas que, acompañados por sus familiares, se acercaron con miedo e ilusión a los tres carteros para hacerles llegar sus deseos.
Ahora solo queda esperar que la noche del día 5 esos deseos se hagan realidad…





















