No ha sido un camino corto. Han hecho falta dieciocho meses de llamadas, reuniones sobre plano y mucho trabajo de despacho, pero la EGM de Madrigueres (Entidad de Gestión y Modernización) ya es una realidad palpable. Esta misma semana la asamblea constituyente ha dado carpetazo a la fase previa con un apoyo rotundo: el 57,05% de los propietarios, que representan el 61,89% del valor catastral de la zona industrial, votaron a favor de arrancar el proyecto.
Los números hablan por sí solos. El recuento supera con holgura la doble mayoría que exige la Ley 14/2018 de la Generalitat Valenciana para este tipo de figuras. Ahora solo queda la validación formal de los votos y los trámites de rigor en los despachos municipales. Desde el Cercle Empresarial de la Marina Alta (CEDMA), su vicepresidente primero, Juan Carlos Juan, tiene claro el mensaje: «No es el final de un proceso, al contrario, es el principio de un proyecto de mejora y de gestión que será muy beneficioso tanto para las empresas ya establecidas en el polígono como para los trabajadores y usuarios de la zona».
Una votación decisiva entre naves industriales
La cita tuvo lugar el martes por la noche en las instalaciones de Juguetes Cayro, un escenario bien representativo de la actividad fabril de Dénia. La iniciativa ha salido adelante gracias al impulso conjunto de CEDMA y la Concejalía de Promoción Económica – Creama del Ayuntamiento de Dénia, cuyo proyecto ya traía el visto bueno provisional del pleno municipal desde el pasado 25 de junio. Faltaba lo más importante: que los propios dueños de las parcelas dieran el paso al frente y ratificaran los estatutos.
En el encuentro estuvo también Francisco Pérez, vicepresidente cuarto de CEDMA y responsable de la EGM del polígono Les Galgues. Pérez aportó la visión práctica de quien ya ha recorrido este trayecto en la comarca vecina y defendió que ninguna zona industrial sale adelante sin una comunidad cohesionada que pelee el día a día del asfalto, el alumbrado y los servicios.
El plan de choque para Madrigueres
El nacimiento de la EGM abre un canal directo entre las mercantiles y la administración local. La concejala de Promoción Económica y CREAMA, María José García, incidió en que esta figura legal permitirá «poner en común las necesidades del área industrial, establecer prioridades y estudiar posibles actuaciones de mejora» a través de un espacio de trabajo continuo.
A partir de aquí la hoja de ruta toca aspectos muy concretos del día a día del polígono. La nueva entidad meterá mano en el mantenimiento básico de las zonas comunes, el estado de los viales y la renovación del alumbrado. También se pondrá el foco en ordenar los accesos y el tráfico pesado, reforzar la seguridad de la zona y actualizar la señalización. Además, estar constituidos bajo esta fórmula jurídica abre la puerta directa a líneas de ayudas públicas y subvenciones de la Generalitat que hasta ahora quedaban fuera del alcance de Madrigueres. Para todo el andamiaje técnico, la iniciativa ha contado con el respaldo de FEPEVAL, la federación autonómica especializada en parques empresariales.







