Durante la tarde del lunes, Dénia se paralizó para recibir a las filaes de la ciudad en su desfile de gala. Miles de personas quisieron presenciar la cita más importante de las fiestas de Moros y Cristianos, pues era la primera vez que se celebraba tras la pandemia, y la primera que lo hace como Fiesta de Interés Turístico Autonómico. Había expectación.
Aunque a ratos demasiado espaciados, lo cierto es que el desfile estuvo a la altura de lo esperado. Las filaes vistieron sus mejores galas y se les vio disfrutando a lo largo del recorrido que iniciaba en calle La Via hasta Diana, para llegar por Marqués de Campo hasta el puerto.
Los platos fuertes, como es habitual, fueron las capitanías y todo el acompañamiento con el que se presentaron: desde deslumbrantes ballets hasta acróbatas a caballo, pasando por un numeroso “ejército” de camellos.
Un desfile grandioso con el que los Moros y Cristianos se reencuentran con sus vecinos y con el que celebran sus 40 años en la capital de la Marina Alta.


















































































































































































































































Menos mal que en agosto huyo de Denia y.no estaba, que cansinos, cada año lo mismo, borracheras , folclore de bajo coste y sin estilo, muy ruido e invismo. En septiembre todo vuelve a la normalidad y todo este despropósito habrá pasado.
Tu eres tonto
Menos mal que te vas
No
Te hemos hachado de menos
Sigue haciéndolo cada año
Gracias
¿Le habeis “hachado” de menos? Ayyyy mareeeeee….
Mejor no vuelvas a Denia, buscate otro lugar más aburrido.
A Denia se le ama con su esencia festera, tierra de trabajo, tradiciones y fiesta
¿Tierra de trabajo? Cual? Donde? Ni idea teneis de lo que quieren decir trabajo.
¿No publcais el video del que se calló en pleno desfile? Parecia que iba bien “cargadito”….mareeeeeeee…….no podía ni levantarse……ayyyy mareeeeee…….