El guion de la antepenúltima jornada de la Festa Major de Dénia cambió de rumbo a última hora. La Concejalía de Fiestas decidió reestructurar la agenda nocturna por el fútbol. La cita con los cuartos de final del Mundial, que enfrentaba a España contra Bélgica, “obligó” a suspender el concierto de Eleski en el carrer La Via. En su lugar, el Ayuntamiento usó la pantalla gigante que transformó el vial en un estadio improvisado donde se concentraron cientos de vecinos.
La apuesta fue polémica, pese a que la respuesta del público llenó por completo el recinto. Con el pitido inicial, los nervios se apoderaron del ambiente. La selección española logró imponerse con un ajustado 2-1 que otorgó el pase directo a las semifinales del torneo. Cada gol se celebró con una fuerza ensordecedora, tiñendo la noche de banderas, abrazos y cánticos improvisados que alargaron la celebración deportiva durante buena parte de la velada.
Tradición marinera en el puerto y alternativas infantiles
Mientras la euforia futbolística dominaba el eje central de las fiestas, la actividad costera mantuvo su propio pulso. A las 23:00 horas arrancó la XXVII Cantada d’Havaneres en la zona portuaria, un evento clásico que atrajo a un perfil de público muy diferente. Las melodías melancólicas y los ritmos marineros ofrecieron un refugio de calma y tradición frente al bullicio deportivo del centro urbano, demostrando la capacidad de la programación para albergar propuestas simultáneas de éxito.
La jornada de ayer había comenzado con una alta participación desde la mañana. Los más pequeños coparon el protagonismo en el aparcamiento frente a la estación del Tram con los hinchables infantiles, activos en horario de mañana y tarde. Poco después, la plaza Valgamediós acogió el espectáculo infantil «Caricatos» de Belle École, reteniendo al público familiar justo antes de que arrancaran las citas fuertes de la noche. Tampoco faltaron los Bous a la Mar en el puerto, que parecen ser inmunes a las altas temperaturas, ni el ambiente de tardeo musical en la Glorieta, que sirvieron para calentar motores.
Música y arte para cerrar la madrugada
La actividad cultural de formato más íntimo se concentró en los escenarios patrimoniales. La plaça del Consell se llenó para presenciar la actuación de Marisol Delgado y su propuesta artística «Sentimientos al Compás». El montaje ofreció una exhibición de fuerza y despliegue técnico sobre las tablas que encandiló a los asistentes que buscaban una alternativa al deporte.
El broche final a este intenso viernes de fiestas corrió a cargo de Serko. Su concierto en el carrer La Via, que se salvó del fútbol, comenzó una vez desalojada la tensión del partido, devolviendo al espacio su naturaleza estrictamente musical. El artista supo recoger el testigo de la buena energía reinante entre la afición y estiró la noche con un repertorio dinámico que mantuvo el ritmo de la antepenúltima madrugada festiva en Dénia hasta el cierre.






















































