Antonio Vargas Zurita, de la falla Oeste, fue el encargado de pregonar este año al mundo fallero la llegada de las fiestas josefinas a Dénia. Y lo hizo en un nuevo escenario, la Plaza del Consell, que se vistió de gala para celebrar una de las citas más importantes del mundo fallero en la ciudad.
La torre del Consell se convirtió en colaboradora necesaria del espectáculo de luz, música y color, proyectándose en ella imágenes relacionadas con la fiesta de este año.
El pregonero comenzó su discurso confesando que “resulta complejo dirigirse a vosotros cuando cada uno de los falleros y falleras sois, de por sí, todo un pregón”. Vargas recordó que las fallas “no son cosa de una sola semana, son una fiesta transversal y anual” que está “arraigada y ahonda tan adentro de esta ciudad como nosotros ahora, en el punto exacto en el que se cruzan la mirada el Castillo y el Montgó”.
Vargas elaboró su pregón después de haber hablado con los máximos representantes de las comisiones falleras, que le trasladaron las más importantes reivindicaciones del colectivo, como la necesidad de una mayor agilidad en los trámites con el ayuntamiento o lo difícil que se ha vuelto el simple hecho de tirar cohetes.
Además de solicitar más colaboración del Ayuntamiento, el pregonero solicitó también la comprensión de los vecinos en los días de fiestas y abogó por un entendimiento con los falleros en sus días grandes, y recordó que “tot és falla” en una ciudad como Dénia.
Para finalizar, el pregonero dedicó unos versos a Amparo y Neus, falleras mayores de Dénia, que tenían la cometida de lanzar su crida como máximas representantes de la fiesta a continuación.





























