La semana está transcurriendo con suma tranquilidad en el ambiente político. Tras las correspondientes valoraciones de lo ocurrido en la jornada electoral y después de unos primeros contactos el acuerdo sigue sin zanjarse.
El pacto de gobernabilidad entre el PSOE y Compromís sigue sin cerrarse tras la asamblea que mantuvó el grupo nacionalista con sus concejales elegidos en las municipales y militantes. El acercamiento entre ambas formaciones para conseguir un gobierno estable en el consistorio es estrecho pero quedan algunos pequeños flecos por cerrar.
Desde el lado del partido que lidera Rafa Carrió se habla que más que un pacto lo que se hará es llegar a acuerdos puntuales, anteponiendo siempre el interés de los ciudadanos.
En la asamblea de Compromís se apuntó a la posibilidad de pedir a los socialistas una alcaldía alternativa, algo que se ha llevado a cabo en la pasada legislatura en algunos municipios comarcales. Una situación que los socialistas no parece que vayan a ceder. Su mejor argumento es haber sido la fuerza que más votos tuvo por parte de los ciudadanos.






