Amanecer con la terraza de tu negocio completamente destrozada por un vehículo descontrolado no es, ni de lejos, la mejor forma de empezar la jornada. Sin embargo, hay distintas maneras de encajar un varapalo semejante. El restaurante Haití, ubicado en la zona portuaria de Dénia, ha decidido darle una magistral vuelta de tuerca a la situación. Lo han hecho tirando de una ironía que ya está sacando más de una carcajada en redes sociales.
Todo ocurría durante la pasada madrugada. Poco antes de las seis de la mañana, un tremendo estruendo rompió la habitual tranquilidad del puerto. Un automóvil se empotró violentamente contra el exterior del local, arrasando con buena parte del mobiliario y varios elementos urbanos. La trayectoria desbordada del vehículo llegó incluso a afectar a la estructura de la propia terraza y a algunas instalaciones interiores, dejando unos daños materiales considerables que sorprendieron a los primeros trabajadores y vecinos del día.
El nacimiento del «Paellauto»
Lejos de sumirse en el drama, los responsables del establecimiento han tirado de ingenio para tranquilizar a sus clientes. A través de sus perfiles, han compartido un divertido fotomontaje en el que simulan haber reconvertido su fachada en un servicio de recogida rápida. Bajo el ocurrente nombre de «Paellauto», invitaban a sus seguidores a recoger su encargo «a toda pastilla», haciendo un claro y cómico guiño al siniestro.
En la misma publicación, ya con un tono más sosegado, el equipo ha confirmado la mejor de las noticias. «Ahora fuera coñas, estamos todos bien», explicaban para alivio de sus incondicionales. El incidente, por muy aparatoso que resulte a simple vista, se ha quedado finalmente en un susto enorme sin desgracias personales que lamentar por parte de los trabajadores del local, a la espera de que se aclaren las causas que llevaron al conductor a perder el control.
Un recordatorio para futuros conductores
Para rematar esta jugada maestra de comunicación, han querido lanzar una última recomendación a quienes planeen visitarles próximamente. Han recordado que cuentan con un aparcamiento justo al lado que ofrece dos horas gratuitas a los comensales. A esto le han sumado una sugerencia bastante oportuna tras lo sucedido: «¡No aparques en la terraza!». Un cierre redondo para demostrar que, al mal tiempo, siempre se le puede poner buena cara y, de paso, servir un buen plato de arroz.






