El pasado fin de semana fallecía Maria Caselles Llambies, fallera veterana de Baix la Mar. Los falleros han querido rendir un homenaje recordando la importancia de su persona: «Hay personas que, con absoluta sencillez y naturalidad, dejan huellas en la vida de aquellos que han tenido la suerte de conocerlas. Una de esas personas es, sin lugar a dudas, nuestra Maria, una mujer que ha vivido con pasión un amor incondicional por nuestra falla a lo largo de toda su vida».
Maria nació y vivió en la calle Pont, donde años más tarde se establecería la falla Baix la Mar, a la cual quedó ligada para siempre. Su padre, Pepe Caselles, que era carpintero de profesión, participaba activamente en la confección de los monumentos falleros, por eso, Maria vio de primera mano el trabajo que se necesita para llevar adelante una comisión, y nunca dejó de trabajar y colaborar en todas las tareas que conlleva un ejercicio fallero.
En la cocina deleitaba a los falleros con sus famosas cocas fritas de agujero. «Y ¿cómo olvidarnos de los deliciosos bocadillos de tomate con los que cenamos tantas noches de carroza? ¡Ay, las noches de carroza! Cuánto le gustaban, ¡y cómo las disfrutaba!», expresan desde Baix La Mar.
Recuerdan que con ella las noches de trabajo eran «más divertidas»: «Cuántas risas y conversaciones quedan en el recuerdo, cuántas bolas y confetis habrá pegado y cuántos ánimos y buenos consejos ha transmitido a los diferentes cargos que, con el paso de los años, han encabezado la comisión», dicen.
Destacan que Maria estaba presente en todos los actos y eventos organizados y disfrutaba como nadie; abría y cerraba la fiesta bailando y se despedía siempre de todas y cada una de las personas presentes con un beso y una gran sonrisa.
Compartió su amor por la falla con su esposo, Pepe Albi, nombrado Presidente Honorífico de la falla, y juntos transmitieron a sus hijos Bartolomé y Sefa, y a sus nietos Patricia, Pablo, Quique y Maria, «no solo el amor por la fiesta, sino también su buen carácter y esa chispa, carisma y personalidad que los hace ser queridos por todos».
«Maria, te vamos a extrañar, pero nunca te olvidaremos. Dejas una gran estela de vivencias en todos los que te amamos y estamos seguros de que cada vez que cantemos el No hay quien pueda, desde donde estés, nos acompañarás. Hasta siempre, Maria», concluían desde la nota.







