La Lonja de Dénia se vistió de tradición sobre las 23:00h de la noche para recibir al público masivo que se desplazó para disfrutar de un acto clásico a la par que entretenido: la XIV edición de la Cantada de Habaneras.
Todo comenzó con unas palabras de la periodista local Ana Albarracín, que sirvieron como presentación a las actuaciones de la noche.
A continuación el primer grupo comenzó con el recital. La Rondalla Vent Pols i Púa, creada en Dénia en 1980, interpretó un repertorio conciso y de lo más variopinto. Así pues al acabar un clásico de Paco Muñoz comenzaba una ranchera de Joaquín Sabina para después volver a las habaneras del cantautor dianense. Antes de marcharse advirtieron que, por un módico precio de 10€, el que lo deseara podría adquirir su disco en la parte trasera del escenario.
La noche prosiguió con una de las apuestas más atractivas de la noche. Encabezado por una dulce voz femenina, Neus Mar, el grupo “Cubacant” de Girona puso la novedad respecto a los tradicionales grupos de habaneras de la costa levantina que normalmente están formados por voces masculinas. En este caso la formación estaba inspirada en los primeros grupos habanos del S.XIX y así lo hicieron constar también en el repertorio. Piezas clásicas cubanas se mezclaron con temas contemporáneos reginonales en una segunda parte del recital del grupo catalán.
La parte musical la cerraron los de Baix Llobregat, el grupo “Morralla”. El grupo más experimentado en estudios de grabación ya que tienen en el mercado tres discos: “Morralla a dojo“(2003), “Morralla fresca“(2005) y “La noia del peix“(2007). Con la incorporación en el escenario de un acordeón, el público se levantó en masa para aplaudir el sonido diferente de esta formación barcelonesa.
Para finalizar todo el publicó pudo disfrutar de la cremà de ron en la cual se pudo observar el aumento en las medidas de seguridad respecto a años anteriores.



























