El dinero ya está sobre la mesa y las cuentas, bien claras. La XI Marcha Solidaria del CEE Raquel Payà, celebrada en el marco del 40.º aniversario del colegio, ha cerrado su balance económico definitivo con un resultado que demuestra que la comarca nunca falla. Tras hacer números y restar los costes de organización, el beneficio neto que se ingresará directamente en las arcas del centro roza los 4.000 euros. Una inyección económica fundamental para seguir rompiendo barreras en las aulas.
En términos globales, la iniciativa deportiva y social ha movilizado un total de 6.050 euros en ingresos. La respuesta de los vecinos en las semanas previas fue clave. De hecho, las inscripciones gestionadas a través de internet aportaron un total de 3.350 euros. A esto hay que sumarle la generosidad de quienes decidieron arrimar el hombro mediante las donaciones directas, un apartado que sumó otros 2.700 euros al marcador final.
El tejido empresarial responde a la llamada del Raquel Payà
Este éxito no es solo de las cerca de 600 personas que se calzaron las zapatillas. Detrás de ese colchón económico hay nombres propios del tejido empresarial local que han querido poner su grano de arena de forma decidida. Las aportaciones privadas han sido un motor indispensable en esta edición.
Al final, tras descontar los gastos logísticos indispensables para que un evento de esta magnitud salga adelante con todas las garantías, la diferencia a favor del Raquel Payà se ha situado exactamente en 3.943,78 euros. Todo este dinero se gestionará sin intermediarios para comprar material especializado.
Desde el centro siempre apuntan que estas campañas son el único camino para alcanzar recursos que se quedan fuera de la cobertura pública ordinaria. El dinero se transformará en grúas de movilidad, tecnología adaptada a las necesidades de cada estudiante o mejoras en el transporte especializado, asegurando que el esfuerzo de toda Dénia deje una huella real en el colegio.






