En torno a las 23:00h un público fiel se agolpó en la parte superior del Castillo de Dénia. Perseverante, la gente aguantó pasada la media hora, con paraguas o sin él, bajo una lluvia tan débil como molesta. Al fin, Miquel Gil y su tropa, que pidieron disculpas antes de comenzar con el show, llenaron el escenario para presentar algunas de las canciones que incluirá su próximo trabajo “Per marcianes“.
Cuando la gente iba entrando en calor, con las llamadas de la dolçaina y el compás que marcaba el baterista, la lluvia volvió a aparecer de manera más intensa y la gente comenzó a marchar hacia la parte inferior del castillo. Al final, con tristeza, Miquel Gil abandonó el escenario para posteriormente informar que por prevención técnica el concierto se suspendía.
Sin embargo, por lo que pudimos adivinar en el rostro de la gente, para nada el público marchó con un amargo sabor de boca sino más bien todo lo contrario.






















