El concejal de Parques y Jardines del Ayuntamiento de Dénia, Pepe Doménech, y el alcalde de la ciudad, Vicent Grimalt, han presentado este miércoles por la mañana las nuevas instalaciones que albergarán al personal y los medios del área municipal de Parques y Jardines, así como las principales novedades del nuevo contrato de desbroce y mantenimiento de zonas verdes.
Nuevas instalaciones para dignificar el trabajo
Según han contado, la adquisición de esta nueva nave —ubicada en el polígono Madrigueres— permite al Ayuntamiento contar por fin con un espacio «amplio, acondicionado y seguro» donde almacenar vehículos y materiales, y donde trabajar «en condiciones dignas». El inmueble, anteriormente propiedad de una empresa privada, ha sido adquirido a través de una operación que, según señaló el alcalde, se cerró a un precio ventajoso para el consistorio (acorde a las tasaciones oficiales).
El nuevo emplazamiento ofrece una notable mejora respecto a las antiguas dependencias del servicio, que eran más reducidas, carecían de aislamiento térmico y no ofrecían la protección necesaria para los equipos. En estas instalaciones trabajarán los 23 integrantes de la brigada municipal de jardines, divididos por zonas de actuación: centro urbano, extrarradio, parques como Torrecremada, Bosc de Diana y Les Bassetes, así como personal especializado en tratamientos fitosanitarios y tareas de desbroce.
Mejoras en el mantenimiento: más personal y nueva maquinaria
Durante la presentación, el concejal anunció también la entrada en vigor del nuevo contrato de mantenimiento de zonas verdes y desbroce, adjudicado al grupo empresarial responsable del servicio anterior. Este contrato de desbroce amplía la plantilla de personal dedicada a estas tareas, que pasa de dos a cuatro operarios, e incorpora nueva maquinaria especializada.
Entre las novedades técnicas destaca un nuevo tractor desbrozador que permite trabajar con mayor eficiencia en solares y zonas verdes de difícil acceso, triturando el material vegetal de forma más ecológica. También se ha duplicado el número de desbrozadoras manuales, sopladoras eléctricas y otros equipos auxiliares.
El contrato incluye un plan de actuaciones diferenciadas según las características ecológicas de cada espacio, con una frecuencia variable que oscila entre dos y seis intervenciones anuales, y da cobertura a unas 60 zonas verdes distribuidas entre Les Marines, el Montgó y Les Rotes, así como nuevos enclaves como la avenida de Andalucía o los alrededores de la nave de los falleros.
El Ayuntamiento también ha reforzado el mantenimiento del centro histórico con la incorporación de dos operarios adicionales que se encargarán de jardines urbanos como la Glorieta del País Valencià, el parque de Archiduque Carlos o la calle Elx. En total, se intervendrá sobre unos 6.000 metros cuadrados de zonas verdes urbanas, que además funcionan como espacios de refugio climático.
Una defensa de la vegetación natural
En su intervención, Grimalt subrayó que no todas las zonas verdes deben mantenerse con el mismo criterio estético, apelando a la comprensión ciudadana. «Una zona verde debe estar verde», afirmó, reivindicando el valor de la vegetación espontánea y la biodiversidad que albergan muchas de estas áreas. «La hierba también es planta», recordó, insistiendo en que muchas especies animales y vegetales necesitan estos entornos naturales para prosperar.
El alcalde hizo un llamamiento a los vecinos para entender que el mantenimiento debe ser compatible con criterios medioambientales y de sostenibilidad, y que la presencia de vegetación natural no implica necesariamente abandono o dejadez. «Una zona verde no sería verde si no tuviera vida vegetal», concluyó.









Se nos llena la boca de sostenibilidad, y dejamos aparcar en las dunas de la calle boga a autocaravanas. Y que decir de lo que han hecho este verano poniendo un chiringo de playa, los camiones encima de las dunas y tras 10 días ahí siguen remolques abandonados. El chiringo se desmontará, el ayuntamiento habrá cobrado su tasa correspondiente, pero la duna y las plantas tardarán en recuperarse, si lo hacen. Con lo fácil que es poner un cercado con palos de madera y cuerdas como para los pajaritos de la playa… o en la zona del restaurante Fernando, luego dicen que es terreno de costas, y los impuestos del chiringo a donde van? A replantar la duna?
Alucinante lo de este ayuntamiento con el abandono de la calle boga. Contenedor de algas y basuras al lado cada año.