Los pronósticos se cumplieron y el sábado la lluvia y el viento estuvieron muy presentes en Dénia. El día amaneció con una lluvia constante que alrededor de las 11 de la mañana se convirtió en una tromba que anegó calles y que obligó a suspender el acto conmemorativo a Diego Mena, en el que se iba a descubrir una placa en el estadio que ya lleva su nombre.
Pero no solo la lluvia, el fuerte viento que azotó la ciudad en viernes por la noche derribó árboles en la zona de la Marineta Cassiana, causando algunos daños materiales en los vehículos aparcados. La lluvia arreció con el paso de las horas, y el domingo a primera hora de la tarde desapareció.






