Lleva más tiempo de vida siendo fallero, que sin serlo. Desde el ejercicio 1984-1985 forma parte de la comisión de la falla Centro. 34 años dedicados a la fiesta fallera que este sábado, en el Sopar de Gala, tendrán su reconocimiento. Hablamos con Jaume Bertomeu Catalán, elegido como Fallero Ejemplar de 2018 de las fallas de Dénia.
Quienes conocen a Jaume destacan de él su humildad y su capacidad de trabajo. Y es que Jaume Bertomeu es una “especie en extinción”, un fallero de corazón que ha sacrificado horas de su vida (muchas) a ayudar tanto a su comisión, desde dentro, como a todas las fallas de Dénia, desde la Junta Local Fallera.
Este jardinero de 49 años recibió una llamada de José Vicente Benavente, presidente de la Junta Local Fallera de Dénia, el pasado 17 de enero. Podría haber sido una llamada de las tantas que realiza el presidente a su vicepresidente, pero no iban por ahí los tiros. Benavente le llamaba para informarle de que el jurado le había elegido como Fallero Ejemplar de 2018.
Ante la noticia, primero, incredulidad. Después, escepticismo y pensar que es un empreño de sus compañeros. Y finalmente, “una alegría muy grande”, como él mismo afirma. Este nombramiento es “un reconocimiento a todos los esfuerzos realizados por las fallas, a todas las veces que lo he podido pasar mal”.
Y es que son muchos años y mucha vida dedicada a la fiesta fallera (y lo que le queda). Desde que aquel 1984 entró a formar parte de la falla Centro, ha sido encargado de la lotería ordinaria, delegado de festejos, delegado de infantil y, en dos ocasiones, presidente de la falla: en los ejercicio 1996/1997 y 2000/2001.
Llegó el año 2011 y su hija Paula fue elegida como Fallera Mayor Infantil de Dénia. Ahí comenzó a conocer la Junta Local Fallera por dentro, un órgano que hasta ese momento le era totalmente desconocido. La buena relación que mantenía con la ejecutiva, que en ese momento presidía Jean Pierre Sánchez, le llevó a involucrarse en la organización, y despertó definitivamente el gusanillo que le llevó, al año siguiente, a presentarse a la presidencia de la Junta.
Durante cuatro años, Jaume Bertomeu fue presidente de la Junta Local Fallera de Dénia, “una experiencia muy bonita” en la que destaca sin dudarlo a las personas que ha conocido, tanto de Dénia como de otras poblaciones. Actualmente forma parte de la directiva de José Vicente Benavente como vicepresidente.
Bertomeu opina que las fallas de Dénia “son difíciles”, pero destaca que, a pesar de haber bajado este año el número de falleros, en el mes de marzo se verán en la calle unos “muy buenos monumentos en ambas categorías”, y todo eso es “gracias al trabajo de los falleros”.
Para el Fallero Ejemplar de las Fallas de Dénia 2018, “no hay un baremo, todo el mundo que dedica tiempo a las fallas es fallero ejemplar. Casi todos somos falleros ejemplares. Nos dedicamos a la fiesta que nos cuesta dinero, trabajo, horas de familia…”.
A pesar de que no ha desvelado los detalles del discurso que pronunciará, Jaume Bertomeu considera que “deberíamos cambiar un poco la mala leche que tenemos unos con otros, y con la junta, y trabajar un poco más los unos con los otros, creo que nos iría a todos mucho mejor”.
Este sábado, en los salones El Poblet, Jaume Bertomeu recibirá el cariño de las fallas de Dénia en una noche que promete ser emotiva e inolvidable para su protagonista.









