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Dénia y sus mujeres destacadas en la historia

20 de febrero de 2020 - 00:00

Cada 8 de marzo Dénia se une a la celebración del Día Internacional de la Mujer, una jornada que lucha por la igualdad y que sirve de reconocimiento a las mujeres trabajadoras que son capaces de sacar adelante un oficio y una familia.

Lo que hoy es una cuestión normal, la conciliación de ambas facetas de la vida en una mujer, no lo era tanto años atrás. Pero aún así, son muchas las mujeres que han pasado a formar parte de la historia de la ciudad por diferentes motivos, y a las que hoy queremos recordar en forma de reportaje, nuestra manera de homenajear a todas las mujeres que luchan por alcanzar la tan deseada igualdad.

Echando la vista atrás, el primer nombre de mujer destacado en nuestra ciudad es el de Mariana de San Simeón, nacida en 1569 y conocida por los vecinos por su fama de santidad. Tomó los hábitos de monja descalza en el momento de la fundación del monasterio de las Agustinas de Dénia en 1604, en presencia del rey Felipe III. En 1609 partió hacia Almansa como madre superiora de una nueva fundación. Su trabajo bien hecho y los buenos resultados obtenidos, en 1616 llegó a Murcia, donde fue capaz de fundar un nuevo convento pese a las dificultades de la época. Allí murió en 1631.

A finales del siglo XIX destaca el nombre de Carmen Bonet Fornés, más conocida por los vecinos como Carmen la comare. Nació en Dénia en 1892, y tras formarse en Barcelona regresó a su ciudad en 1929. Carmen fue muy popular entre la población, ya que fue la encargada de traer al mundo a la mayoría de los recién nacidos de la época.

Carmen la comare

La comadrona era una figura clave de la vida cotidiana, y Carmen fue la última comadrona en una época sin centros especializados ni medidas asépticas como las actuales.

Mujeres artistas en la historia de Dénia

En el comienzo del s.XX Dénia se congratuló de contar entre sus vecinos con una cupletista muy aplaudida y admirada: Teresita Pastor. No hay constancia de su fecha de nacimiento, pero fue entre los años 20 y 30 cuando su carrera profesional la llevó a actuar en teatros de todo el país e incluso África Oriental. En Dénia, sus convecinos la pudieron disfrutar en los años 1919 y 1920 en actuaciones en el Teatro Apolo.

Amparito Bosch

Y si de artistas va la cosa, no debemos olvidar el nombre de María Amparo Bosch, más conocida como Amparito Bosch. Nació en Dénia en 1914 y ya desde jovencita destacó en compañías de revista y zarzuela de Valencia, aunque fue en Barcelona donde consiguió un reconocimiento artístico como cantante e intérprete. A sus interpretaciones en teatros se une su participación en algunas películas como la adaptación de la obra "La Dolorosa", de la que fue protagonista. Su éxito fue tal que la ciudad le rindió homenaje en el año 1936.

La primera mujer en política

En Dénia ya estamos habituados a que el bastón de la alcaldía lo lleve una mujer, pero hubo una que rompió las reglas y entró a formar parte de un Ayuntamiento lleno de hombre por primera vez. Hablamos de Carmen Martí Palop, primera mujer concejala de Dénia. Tomó posesión de su cargo el 27 de abril de 1925, y se le relaciona con la vida política de la ciudad hasta 1928. El país vive bajo la dictadura de Primo de Rivera y las mujeres solo podían ser elegidas si eran cabeza de familia, formaban parte del censo electoral, sabían leer y escribir y fueran mayores de 25 años.

Carmen Martí llegó a Dénia desde Xàtiva en 1919. Era una mujer soltera que con su trabajo de maestra mantenía a sus padres, ya mayores. Es por ello que se le consideró cabeza de familia y pudo entrar a formar parte del gobierno, donde atendió principalmente asuntos relacionados con la educación.

María Ibars y Raquel Payà, destacadas en el mundo de la enseñanza

Precisamente este 2015 se conmemoran los 50 años de la desaparición de la maestra y escritora María Ibars, que si bien no nació en Dénia, estuvo muy vinculada a la ciudad, a la que dedica parte de su obra literaria.

María Ibars pasó su infancia y adolescencia en los barrios del Saladar y Baix la Mar, y en verano en la casa familiar del Campús, Penyamar, que además dio nombre a uno de sus libros de poemas más conocidos, Poemes de Penyamar: a l’ombra del Montgó (1949).

Tildada como "una mujer singular para los años que le tocó vivir", María Ibars consiguió el título de maestra en la Escuela de Magisterio de Valencia en el año 1913, y al poco tiempo comenzó a trabajar como tal en la Font de la Figuera, donde conocería a su marido. En 1917 se casaron en la iglesia de San Antonio o Convent del Mar, como ella misma la llamaba, y a los pocos años nacieron sus hijos, Darius y Raquel Payà, reconocida pedagoga que da nombre al colegio de educación especial de Dénia.

María Ibars

María Ibars y su familia se trasladaron a Valencia, donde sus hijos comenzaron sus estudios universitarios, y fue a partir de entonces cuando se integra en el mundo intelectual del valencianismo.

A partir de los años 40, María Ibars comenzó su producción literaria, convirtiéndose en una de las pocas escritoras valencianas de la época con una obra en la que "se puede observar una mirada femenina que dota de protagonismo a las mujeres y una cierta denuncia de las condiciones de desigualdad en una sociedad rural y patriarcal", tal y como recordaron en el homenaje que se le realizó el pasado mes de enero.

Mujeres benefactoras en la ciudad

La memoria de Dénia guarda un lugar especial para aquellas mujeres que, gracias a sus posibilidades económicas, quisieron colaborar con la ciudad en algún momento, generalmente en causas sociales y educativas.

A principios del S.XIX, y a causa de la muerte de su único hijo, María Josefa Morand Cardona fundó el actual cementerio municipal de Dénia. Fue entonces cuando se establecieron las condiciones sanitarias y de distribución pertinentes que no habían existido hasta el momento.

El apellido Morand está presente en muchas de las mujeres benefactoras de la ciudad como Elena Morand, que a finales del S.XIX se convirtió en la protectora de la clase trabajadora, siendo conocida como "la madre de los pobres". Entre otras acciones, intervino en la consecución de un indulto para un vecino de la ciudad.

En el mundo de la enseñanza cabe destacar los nombres de Enriqueta Morand y María Carbonell de Morand, benefactoras del colegio Sagrado Corazón en 1889. Desde que conocieron la intención del jesuíta Rafael Doménech de establecer un centro de educación cristiana para niñas mostraron su apoyo a la idea.

Asimismo, otro colegio religioso, en este caso el colegio Hermanos Maristas, contó con la colaboración de Cándida Carbonell. Esta mujer, natural de Alcoy y viuda de Merle, donó una importante cantidad económica a la congregación de los Hermanos Maristas para que construyeran el colegio San Juan Bautista en el primer tercio del S.XX.

Colegio Maristas

A lo largo de la historia han sido varias las mujeres destacadas, pero hubo muchísimas más que merecen el reconocimiento y homenaje de la ciudad por su labor diaria en el cuidado de sus familias y cuyos nombres no han trascendido en el tiempo.

¡Feliz 8 de marzo a todos!

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