Dénia se prepara para contar próximamente con 11 estaciones de servicio, más de la mitad abiertas en la última década. Una cifra que llama la atención si se compara con la evolución del parque de vehículos, que no ha experimentado un crecimiento proporcional, al menos en términos anuales, y menos aún si se considera el auge de la movilidad eléctrica.
Según los datos del Observatori Marina Alta, Dénia pasó de tener 35.393 vehículos en 2014 a 40.787 en 2023, lo que supone un aumento de aproximadamente un 15,3 % en nueve años. Esta evolución, aunque constante, no justifica por sí sola el incremento del 120 % en el número de gasolineras. ¿Qué explica entonces esta expansión del servicio?
Una posible clave está en la estacionalidad turística. La población flotante de Dénia crece exponencialmente en los meses de verano, cuando miles de visitantes llegan en sus propios vehículos o alquilan transporte local. En estos picos, la demanda de combustible puede dispararse, y las nuevas gasolineras podrían estar respondiendo a esa presión puntual. Sin embargo, esta justificación estacional podría ser insuficiente a medio plazo, a la luz de las tendencias en movilidad.
Transición lenta, pero en marcha
Otro dato relevante que aporta perspectiva es el crecimiento del vehículo eléctrico. En 2014, Dénia contaba con solo 19 vehículos eléctricos. En 2023, la cifra alcanzó los 287, lo que representa un crecimiento de más del 1.400 % en nueve años. Aunque este tipo de vehículos todavía supone una fracción mínima del total del parque automovilístico, su evolución indica una tendencia en ascenso, en consonancia con las políticas europeas de descarbonización del transporte.
A esto se suma el análisis del tipo de distintivo ambiental de los vehículos registrados en la ciudad en 2022, que muestra que solo un 0,67 % de los turismos tienen etiqueta «Cero» emisiones y un 2,8 % la etiqueta «ECO», mientras que más del 69 % de los vehículos (sumando distintivos B y C) siguen siendo de combustión convencional. Aun así, la progresiva entrada de coches híbridos y eléctricos sugiere que el futuro de la movilidad urbana apunta hacia la electrificación.
Un futuro por redefinir
Si bien la instalación de nuevas gasolineras puede estar motivada por la rentabilidad a corto plazo —gracias al turismo y la dependencia generalizada de los combustibles fósiles—, es razonable cuestionar la sostenibilidad del modelo en el medio y largo plazo. Con el crecimiento del número de vehículos eléctricos y la instalación de puntos de recarga en expansión en muchas localidades, algunos expertos anticipan que la rentabilidad de las estaciones de servicio tradicionales podría disminuir en la próxima década.
Además, el auge de alternativas como la movilidad compartida, el uso de bicicletas eléctricas o vehículos de alquiler por minutos, cada vez más presentes en zonas costeras con alta densidad turística, podrían modificar de forma estructural la demanda de combustible.
El crecimiento de las gasolineras en Dénia parece más vinculado al comportamiento estacional del turismo que a una evolución real del parque de vehículos de la ciudad. No obstante, esta estrategia comercial podría entrar en conflicto con las tendencias de movilidad eléctrica y sostenible que se consolidan año tras año. A corto plazo, el modelo puede seguir siendo rentable, pero a largo plazo requerirá adaptación. La clave estará en cómo evolucionen los hábitos de movilidad de residentes y visitantes y en si las estaciones de servicio logran reconvertirse en puntos de energía multifuncionales en una ciudad que, poco a poco, avanza hacia la electrificación.







Denia necesita apoyo.
El precio medio de los combustibles en Denia son muy altos si los comparamos con localidades como Gandía o Alcoy. Por lo tanto hay poca competencia.
En Gandía hay más de 20 estaciones de servicio.
Éste Ayuntamiento y cómo buenos progres está “loquito”para que Dénia llegue a 50.000 habitantes y poder cobrar más impuestos por las multas con las zonas de baja emisión.
Eso sí,mucho movilidad sostenible y cambio climático,pero el transporte público,no es que sea un desastre,es que PRÁCTICAMENTE NO EXISTE.
PROGRES…
El número de coches en Denia es una locura. Si se ignoran los menores de 18 años y los muy mayores hay un coche por cada persona. Ahora sé por qué no puedo encontrar una plaza de aparcamiento.
Se han abierto más estaciones, pero ninguna de ellas suministra gas licuado de petróleo GLP que es menos de la mitad de contaminante que la gasolina. Que Xabia tenga 2 y nosotros una y a 4 kms de Denia