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Curro Velázquez (director de cine): «Que alguien no se sienta ofendido es casi imposible, pero es bueno que haya debate»

Paula Márquez Bonet

Periodista
21 de julio de 2024 - 08:00

Curro Velázquez, director y guionista especializado en comedia, presenta en Dénia su nueva película Cuerpo Escombro, en la que participan como extras algunos habitantes dianenses. El film cuenta la historia de Javi (interpretado por Dani Rovira), un hombre que, ante los problemas que se encuentra para conseguir un trabajo, finge tener parálisis cerebral para que le den un puesto en una empresa. La situación se complica cuando se enamora de su jefa.

El cineasta, conocido por sus trabajos en La familia Benetón, Que baje Dios y lo vea o Fuga de cerebros, ha charlado con Dénia.com sobre su nueva producción (que se estrena en salas el 9 de agosto), el cómo es trabajar en el cine de comedia y la relevancia que tiene Dénia en su vida, ya que la ciudad alicantina ha sido el lugar donde ha escrito parte de sus guiones.

PREGUNTA. ¿Cómo se te ocurre la idea de crear Cuerpo Escombro?

RESPUESTA. Llevo ya tiempo trabajando en cosas relacionadas junto a personas con discapacidad, entre ellas, El Langui, con el que tengo una relación profesional y personal ya muy larga. Entonces pensaba: «¿Por qué no se puede hacer comedia con esto?». El Langui es el primero que se ríe de ello y es una manera de normalizar y una manera de preguntarse por qué las personas con discapacidad no pueden protagonizar comedia. Estaba bien que aparecieran en dramas, pero faltaba dar ese salto. Ahí empezó Fuga de cerebros, de la que hicimos segunda parte y nos dieron premios valorando precisamente eso.

Yo sigo trabajando con el Langui en El Chiringuito de Pepe, en Que baje Dios y lo vea. Luego hicimos un programa para Televisión Española que se llama Donde comen dos, fueron dos temporadas con El Langui y Pablo Pineda y nos dieron un premio en Cannes a nivel mundial, tres nominaciones a la Academia de Televisión y en esa producción se fue fraguando lo que luego ha sido Cuerpo Escombro.

Con las historias que yo conocí haciendo ese programa mi reflexión fue que hasta que no estás en la piel de alguien con discapacidad o con alguna dificultad (en este caso física), no eres consciente de lo difícil que lo tienen. El tema es que no sabes cuáles son sus limitaciones y, como no lo sabes, pues no las tienes en cuenta.

Entonces, el personaje protagonista, impulsado por su hermano (interpretado por Ernesto Sevilla), de repente tiene que hacerse pasar por una persona con discapacidad para conseguir un trabajo. Es su hermano quien le empieza a dar el discurso de «las personas con discapacidad están de moda, la cuota de tal aprovéchala…» y le empuja a ese lío. Pero es una comedia para todos los públicos, blanca y en ese enredo también hay espacio para la comedia romántica, de hecho, con su jefa, y surge el amor.

Por tanto, hay una gran mentira de por medio y dentro de ese camino, están las personas con discapacidad. La película es una comedia de enredo clásica en el mejor de los sentidos, está más cerca de Ocho Apellidos Vascos que de Campeones.

P. ¿Crees que conforme está el panorama laboral, la situación de la película podría suceder en la vida real?

R. Se trata de una mentira para encontrar un trabajo, también hay algo de crítica en ese sentido y no me extrañaría. Yo sé que ha habido algún caso con un equipo de baloncesto paralímpico que de repente ninguno tenía discapacidad, por ejemplo. No lo sé, a lo mejor la película da ideas y ya hay gente disimulando… espero que no (bromea).

P. ¿Cómo reaccionan los actores cuando les comentas la trama de la película?

R. He tenido mucha suerte porque escribí el guión pensando en Dani Rovira y Ernesto Sevilla, con los que yo no había trabajado antes y se hizo un traje a medida. Cuando les conté de qué iba la historia, les gustó; primero es como bueno… pues hay fuente de comedia, es decir, que Dani tendría que hacerse pasar por una persona con parálisis cerebral cuando no lo es… Pero cuando ya leyeron el guión se dieron cuenta de que había mucho más y que la película estaba llena de matices y de una historia de amor muy bonita, que también tiene su peso en la trama.

Yo la verdad es que estoy súper agradecido a Dani y a Ernesto porque han sido valientes por meterse en este lío conmigo y creo que hemos conseguido hacer una peli divertida y bonita.

P. Se ha contado con gente con diversidad funcional para esta película, ¿se ha adaptado el set para grabar con estas personas?

R. Pues sí, todos los personajes con discapacidad son personas con discapacidad real. La película se rodó en Bilbao y Naiara ha hecho un trabajo fabuloso con el casting encontrando a estas personas. El set evidentemente estaba adaptado a las necesidades de cada uno.

P. ¿Cuál ha sido el ambiente en el rodaje?

R. Muy bueno. Mira, en la película hay una secuencia en un bar que se llama La Rampa, que juega con la idea de que el dueño tiene parálisis cerebral y está todo adaptado para todas las discapacidades; se trata de una manera de forzar y transgredir, precisamente para denunciar lo contrario, que ojalá esto estuviera más adaptado en la vida real… Y bueno, pues ahí habría 100 personas, cada una con su discapacidad y cada una de su padre y de su madre, y fue muy divertido contar con ellos.

Hemos hecho un pase con ellos y ocurre una cosa que me encanta: de repente ven la peli -yo no lo había pensado así cuando la escribí ni cuando la dirigí- y resulta que les empodera. Y en La Rampa, que es un sitio que al principio podría ser duro, oscuro… la accesibilidad se convierte justo en lo contrario, en algo luminoso, todo el mundo quiere ir a divertirse y a bailar.

P. ¿Cómo saber si una película va a hacer reír al público cuando la estás creando? ¿Cuentas los chistes a tu gente de confianza para ver cómo reaccionan?

R. Lo más cerca de probar algo sin estar seguro nunca de nada es esos casi 25 años haciendo comedia; la televisión es una escuela y un aprendizaje brutal al igual que el cine.

Pero también la sociedad avanza y nunca sabes dónde va a estar la tecla. Intentas construir algo que crees que puede funcionar. Luego te llevas muchas sorpresas: lo que creías que era súper divertido no lo es tanto y la cosa que era una pijada que se pone a última hora y que no le das ninguna importancia se convierte en la frase que todo el mundo repite.

También es verdad que yo escribo el guión, pero luego hay un actor, hay un montaje, la música, el día en que lo ruedas… es que influyen tantas cosas… Yo siempre pongo el ejemplo del punto del arroz. Cuando le preguntaban a un cocinero qué es lo más difícil en una cocina dice que es el punto del arroz. Pues con la comedia pasa lo mismo, o está o no está: tiene que estar el chiste en el guión, tiene que venir un actor o actriz que lo haga, que lo mejore, que le dé forma… luego, yo tengo que rodar el plano, montarlo, la pausa… es súper inestable, o sea, una mirada así o un gesto hace que tengas un chiste o no. Por eso muchas veces, cuando se improvisa, funciona, por esa naturalidad.

Hacer que se provoque la carcajada es difícil y cansado, aunque a mí me encanta y quiero seguir haciendo comedia. Pero es verdad que debería valorar más de lo que se valora y los actores también tienen un nivel de exposición. Imagínate que nadie se ríe durante hora y media… pues es complicado.

P. Antes que director eras guionista, ¿cuándo y por qué decides dar el paso y dirigir?

R. Yo siempre quise dirigir, contar historias y escribirlas. Es cierto, que encontré un camino, no más fácil, sino que los primeros pasos que di como guionista funcionaron y me gané la vida con eso. Cuando he podido he empezado a dirigir.

P. ¿Qué papel te gusta más, el de director o el de guionista? ¿Qué pros y contras tiene cada rol?

R. A mí escribir me parece muy duro; si eres perfeccionista y exigente -como es mi caso-, es duro, porque es un camino a veces solitario o a veces en compañía de otros guionistas, pero claro, es un poco montaña rusa: crece genial, luego no tanto… y además hay un nivel de exposición con los productores, con las cadenas de televisión…

Luego vas a vender, tienes que conseguir la financiación, entonces es difícil porque tienes que defender cosas que no has rodado todavía. Y alguien dice «no, esto no funciona», otro dice «pues yo creo que sí».

Y dirigir… ya está todo hecho: hay un guión, están los actores, hay un presupuesto para dirigir la película y, aunque es un trabajo duro igualmente y cualquier cosa que intentes hacer bien cuesta trabajo, ya partes de algo, no del folio en blanco. Esa parte la disfruto mucho porque le estás poniendo cara a lo que estaba escrito.

Así que son dos cosas muy distintas, aunque forman parte de contar esa historia, pero a mí escribir me parece duro. Ojalá me llegaran guiones de comedia que me encantaran, que estuvieran perfectos para rodar y empezar a dirigir, me quitaría muchas preocupaciones.

P. ¿Cuál es tu tipo de público? ¿A quién diriges tus películas?

R. Ahora está esta cosa de «comedia familiar». Yo he hecho el guión de La familia Benetón este año -que a día de hoy es la peli española más taquillera del 2024- y está en este público de comedia familiar.

Luego está el «para todos los públicos», pero que no es comedia familiar. Creo que habría que inventar un término para eso. Cuerpo Escombro es un ejemplo. ¿Es una comedia familiar? No. ¿Es para todos los públicos? Sí. Pues ahí es donde estoy. Vengo de la tele y de hacer películas que afortunadamente han llegado al público. A mí me gusta que se llenen las salas, que la gente se ría, que repitan las frases…

P. ¿Desde cuándo tienes casa en Dénia?

R. Hará unos 8 años y casi todos mis últimos proyectos han pasado por aquí. No solo vengo de vacaciones, incluso estoy aquí por temporadas. Cuerpo Escombro está hecha mayoritariamente en Dénia, y el 80 % de La Familia Benetón está escrita aquí.

Es un sitio que me encanta y su gastronomía es fantástica. Luego tengo la suerte de tener amigos aquí, así que todo redondo.

P. ¿Tienes algún rincón favorito en la localidad?

R. Taska Eulalia. Me encanta su ensaladilla y allí he trabajado mucho en la mesa alta, que está en mitad del restaurante; además son grandes amigos. Y luego pues la parte antigua, el puerto… es que en realidad es muy bonito todo.

P. Han aparecido varios habitantes de Dénia como figurantes, ¿cómo surge esto? ¿ya los conocías?

R. Afortunadamente hemos tenido la suerte de hacer buenas amistades y sí, hay una colaboración como extras de los hermanos Vives, los gemelos y de Juan Antonio Vives y han hecho un trabajo fenomenal. Yo creo que es el principio de algo.

P. ¿Crees que el tráiler puede dar una impresión equivocada al público?

R. Bueno, es cierto que el tráiler ha funcionado muy bien. La distribuidora, que es Disney, nos decía precisamente la semana pasada que ha tenido mucha repercusión y eso es bueno. Evidentemente en un tráiler no puedes contar todo y la apuesta aquí es por la comedia y el enfoque que se le da a este tema es «vamos a reírnos». Y de alguna manera los personajes negativos que están dentro de la película enseñan lo que no debe ser.

Entonces pues, si solo ves el tráiler… La película es mucho más y creo que está perfectamente claro cuál es el mensaje y qué es lo que queremos conseguir.

P. ¿Crees que alguna persona se puede sentir ofendida por la película?

R. Si alguien no se siente ofendido por algo, significaría que el mundo habría desaparecido, no habría nadie en el planeta. Es bueno que haya debate. Sentirse ofendido, pues seguro, que no se sienta ofendido alguien es casi imposible; hasta la Madre Teresa de Calcuta tiene enemigos.

Y está bien que eso ocurra y, si genera debate, todavía mejor, porque esa es la idea. Yo no estoy en posesión de la verdad absoluta, es decir, este es un enfoque y una mirada, pues nos sentamos y hablamos.

De lo que sí que estoy un poco en contra es de esta cosa que a veces surge de los censores, las personas que se colocan en un sitio y dicen en «esto sí, esto no» y lo defienden como hooligans. Ese tipo de opiniones… a ellos los respeto, pero no entro porque no es un debate.

Afortunadamente yo creo que el público quiere reírse, pasárselo bien y no complicarse la vida. Entonces creo que vivimos un buen momento, a pesar de los «ofendiditos» -como dicen- para hacer comedia. Yo no les compro el discurso.

P. En esta sociedad, donde impera lo políticamente correcto, ¿existe miedo a realizar películas como Cuerpo Escombro?

R. A mí todo eso me motiva. Yo creo que es bueno y que la comedia siempre debe transgredir. De hecho, si analizas las películas o las series que han funcionado, como Ocho Apellidos Vascos, fíjate de dónde viene… o Campeones. Y no solo en España, Mejor Imposible (película americana), por ejemplo, donde hay un protagonista con un trastorno obsesivo compulsivo.

Entonces, si no llegas ahí, creo que no vas por buen camino. El miedo es libre, a lo mejor no es tanto de los directores o los guionistas, sino de las cadenas o de quien financia las historias. Si afectase eso, sí sería preocupante y yo no compro ese discurso, porque al final es libertad de expresión y debe decidir el público si gusta o si no gusta y mucho menos viendo un tráiler…

P. ¿Existen límites para el humor?

R. No, creo en el Código Penal si hay un delito (injuriar o una ofensa). Yo hice Derecho y ya no me acuerdo pero evidentemente ahí está el límite. Es que incluso con las cosas que no me hacen gracia, yo defiendo la libertad de expresión. Entonces el límite está en el Código Penal y nada más y lo otro es pues la sensibilidad que tenga cada uno para contar o no contar.

Digas lo que digas siempre va a haber un 20 % de gente que va a estar en contra, decía no me acuerdo bien quién. Afortunadamente creo que vamos evolucionando en muchas cosas y, desde el cine o desde la ficción, podemos ver si Cuerpo Escombro aporta algo y hace que alguien de repente empatice y se dé cuenta de ciertas cosas.

P. Cuando decidiste dedicarte al cine, ¿sabías que querías hacer comedia?

R. Sí, porque forma parte de tu vida, te pones esas gafas y forma parte de ti, es una visión de la vida. He hecho otras cosas que no sean comedia, pero pocas.

P. ¿Qué se siente cuando se estrena una película propia?

R. Es el trabajo de años y poder compartirlo con todo el mundo es muy bonito y emocionante. También es una responsabilidad y, aunque yo esté tranquilo, pues por dentro hay algo ahí que te impone y dices «bueno, pues a ver qué os parece esto».

P. La película se estrena el 9 de agosto en cines, ¿crees que el verano funciona mejor para estrenar comedias?

R. A mí me parece que el verano es una muy buena época para estrenar una comedia, estamos de vacaciones. En agosto pues a lo mejor hay gente que lleva ya un tiempo de vacaciones y dice «vámonos al cine»… los niños, los jóvenes también están de vacaciones… Cualquier momento es bueno para la comedia, pero es verdad que ya ha habido otras comedias que en verano funcionan. Hay fechas que son buenas… verano, Navidad, Semana Santa… También alguna fecha depende de la competencia, pero me parece una fecha fantástica y yo creo que nos va a ir bien.

P. Ahora que estamos en la época de las plataformas digitales, ¿piensas sacar alguna producción con alguna de ellas íntegramente o eres de los fieles al estreno en el cine?

R. No puedo controlar la evolución. A mí como espectador me encanta la sala del cine, me parece que no hay nada parecido a eso. Pero yo en mi casa consumo televisión, una buena tele, un buen sonido… Al final es generar contenidos y, si llegan por la plataforma o por la sala de cine, pues yo estaré ahí.

Entonces no estoy en contra, al revés, no puedo estar en contra de algo que genera trabajo y películas, series… El mercado está así, yo no lo controlo y hay que sumarse a lo que toca.

P. ¿Te ves haciendo películas serias?

R. En el futuro me gustaría hacer cosas que no fueran comedia, pero de momento me queda comedia dentro, no tengo prisa.

Tráiler de Cuerpo Escombro

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Clasificado en: Cultura, Cine y televisión
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