Pasear por el centro de Dénia en los años 50 era una experiencia muy diferente a la que podemos tener a día de hoy. El municipio era tranquilo, no superaba los 12.000 habitantes, y aún quedaba un poco para el boom del turismo. Los vecinos se conocían, así como conocían a aquellos que empezaban a llegar de muy lejos para vivir en lujosas residencias. Entre ellos, como ya sabemos, destacaba el antiguo teniente-coronel de las SS que habitaba un chalet de Les Rotes huyendo de un pasado manchado en sangre, Gerard Bremer. Ahora bien, esta vez Bremer no es el protagonista de esta historia de nazis.
Bremer vivió en Dénia a cuerpo de rey. Se desconoce si por las noches podía conciliar el sueño, pero su vida en la capital de la Marina Alta fue de lo más tranquila, sin ninguna preocupación. Sus vecinos no eran ajenos a su pasado, pero el momento histórico que se vivía era demasiado complicado para señalar. Se acogió mirando hacia otro lado, aunque no resultaría fácil.
Era un privilegiado y su estilo de vida destacaba sobre el del resto de la población, pero se le podía ver sin esfuerzo paseando por Marqués de Campo. Muchas veces acompañado. Algún compañero, de hecho, dejaba el currículum de Gerard Bremer en asuntos sin importancia. Ese compañero era Otto Skorzeny, considerado un héroe entre los nazis tras protagonizar el rescate de película del mismísimo Mussolini.
El hombre más peligroso de Europa
Un héroe nazi paseaba por el centro de Dénia, disfrutaba de su bebida en una terraza y conversaba de forma distendida con Bremer. ¿Quién era este Otto Skorzeny? Los americanos lo apodaron Caracortada por la cicatriz en el rostro que sufrió en su juventud durante un duelo de esgrima, materia en la que era todo un experto. También se le conocía por su título de «el hombre más peligroso de Europa». O, simplemente, por ser el soldado favorito de Hitler. En Dénia era el austriaco alto que paseaba junto a Bremer, aunque sus compañías y su cicatriz en la mejilla delataban su violento pasado.
Skorzeny fue coronel de las Walffen-SS y estuvo al mando de una unidad de operaciones especiales a lo largo de la Segunda Guerra Mundial. Formó parte de una operación casi suicida, la Operación Greif, en la que pretendían capturar varios puentes estratégico del río Mosa y evitar que fueran destruidos por los estadounidenses. Debido a que sus enemigos ya se dirigían en gran número hacia el lugar, decidieron crear una brigada compuesta por hombres que hablaran perfecto inglés con acento americano, los cuales vistieron uniformes de soldados estadounidenses y se desplazaron con vehículos que simulaban los del enemigo. La idea era infiltrar esa brigada en las filas americanas para crear el caos y dar órdenes que desviaran las unidades de su destino.
Además del obvio hecho de estar codo a codo con el enemigo haciéndose pasar por aliado, la misión conllevaba un riesgo extra: los uniformes. Según la Convención de La Haya, al llevar esos uniformes se les podía acusar de espías, lo que conllevaría a la ejecución inmediata. Inevitablemente, los americanos descubrieron al enemigo en sus tropas y detuvieron a 20 que, antes de ser ejecutados, afirmaron que el objetivo de Skorzeny era atentar contra el futuro presidente de los Estados Unidos Dwight D. Eisenhower en el cuartel general donde se encontraba, lo que provoco un gran pánico, adueñándose la paranoia de los aliados. Skorzeny se ganó, de este modo, el apodo de «el hombre más peligroso de Europa».
El rescate de Mussolini
Pero si un hecho le hizo famoso fue el de rescatar a Benito Mussolini cuando fue arrestado en 1943. Hitler encargó a Skorzeny la operación para encontrar a el Duce, quien consideraba su amigo personal y el cual se encontraba en paradero desconocido. No sin esfuerzo descubrió que lo alojaban en un hotel del pico más alto de los Apeninos, casi inaccesible y repleto de guardias con órdenes de matar a Mussolini al primer atisbo de intento de fuga o rescate.
Skorzeny se rodeó de varios comandos paracaidistas y se lanzaron sobre el lugar, pillando tan desprevenidos a los guardias que se rindieron al momento.
Y unos años después de que el régimen nazi cayera, y de que tanto Mussolini como Hitler desaparecieran de entre los vivos, Otto Skorzeny compartía un paseo con su antiguo camarada Gerard Bremer por las mismas calles que, casualmente, sufrieron pocas décadas antes los bombardeos a manos del vástago de el Duce.









La historia está bien ,pero puede hacer daño al presente.
Esto es cierto a medias bremer fue capturado por los vencedores juzgado y condenado a 9años luego vino a denla donde pasó el resto de su vida con su familia fue un alto oficial de élite lo cual le honraba en las guerras mueren mucha gente en combate bremer fue un soldado ejemplar esa es su historia sensacionalismo mentiroso.
Me duelen los ojos leer en el título ” un héroe”….Para quien ?
20 años despues de la guerra sera contratado por los Israelies para matar a cientificos alemans !
Aceptó el contrato? Y como mató a lo suyos? Aunque la mayoria de estos cientificos fueron contratados por EEUU, otros escaparon a Sudamerica donde pudieron continuar con “su obra”.
Este tipo también construyó el primer complejo turístico. Y todos aplaudieron encantados. De aquellos polvos estos lodos.
Hoy todos en Denia vivimos ditecta o indirectamente del turismo tú seguramente también tarece algo raro?. El belga borho y otros también les aplaudían vivir para ver.
Is er een archief over Bremer dat ik kan inzien? Ik zou graag willen zien of mijn opa daarin voorkomt. Hij ging veel met Bremer om, heeft ook geen verleden om trots op te zijn.