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¿Qué pasó con la fábrica del Portland? Fotos inéditas y muchas incógnitas

07 de marzo de 2020 - 01:00

Para muchas personas jóvenes de Dénia, la Fábrica del Portland puede ser simplemente la fábrica abandonada junto al Pinaret d'Elies. Están acostumbrados a ver de vez en cuando la silueta de su chimenea aparecer a lo lejos. Pero poca gente sabe su historia y qué supuso para Dénia. Y a los pocos que quedan les cuesta hablar, hay un mutismo generalizado sobre el tema. Sin embargo, Carles Doménech, profesor del instituto Historiador Chabàs y de la UNED recientemente jubilado, ha llevado a cabo una investigación histórica para profundizar en esta parte de nuestro patrimonio industrial. Un trabajo de divulgación sobre la historia laboral, económica e industrial de Dénia desde la posguerra hasta la muerte de Franco. Ha encontrado muchas respuestas, y a la vez, nuevas preguntas.

Un primer dato sorprendente

La Fábrica del Portland fue la única empresa española que cerró por motivos medioambientales durante los 35 años de franquismo. La calcinación de los materiales para obtener el cemento producía gases calizos en suspensión. Estos gases afectaban a los trabajadores, pero sobre todo al entorno natural: sobre los naranjos que rodeaban a la fábrica se posaba una espesa capa de polvo blanco que impedía la fotosíntesis y el crecimiento normal de los árboles. Este problema se agravó cuando además empezaron a construirse chalets cerca, por la llegada del turismo.

Cronología de la fábrica: de su construcción al cierre

La obra civil de la fábrica (despachos y otras instalaciones) comienza en 1954, en 1955 se hace la obra técnica (chimenea, depósitos, horno...) y en el 56 empieza la actividad. Durante su construcción, hubo seis fallecidos, una tasa de mortalidad récord en Dénia en el ámbito laboral. Estos hechos fueron un shock para el pueblo.

Qué es el cemento y de dónde venían las materias primas

El producto que se fabricaba era portland blanco, la "aristocracia del cemento", un material de gran belleza distinto al corriente portland gris. La empresa que opera la fábrica es CEMESA, Cementos del Mediterráneo SA. El cemento es un producto artificial que se obtiene mezclando piedra caliza, arcilla y caolín. El profundo corte en la montaña al que estamos acostumbrados, la cantera del Montgó, era la fuente de piedra caliza para la fábrica del Portland. La arcilla se extraía de arena del mar, recogida en Les Deveses, concretamente en la zona del Molinell. Y el caolín (usado en cerámica, muy apreciado en Manises) se compraba y se traía desde Asturias.

Los tres componentes entraban en un horno, en el que sufrían un proceso de calcinación que, como hemos dicho, originaba gases. Muy poco después de la entrada en funcionamiento de la fábrica, empezaron a notarse los efectos de estas emisiones contaminantes. Estaba a punto de estallar el conflicto de intereses entre los agricultores y CEMESA.

El origen del choque

Alrededor de 1960, en Dénia empieza a haber un proceso de sustitución de la viña por el naranjo. La naranja se pagaba cara y su cultivo era muy rentable. Pero el naranjo es muy sensible a la polución atmosférica, y el polvo blanco de la cementera se posaba hasta a tres kilómetros a la redonda. A esto se suma que entre 1968 y 1970 empiezan a aparecer ya chalets en los alrededores de la fábrica. En ese momento es cuando se alcanza el pico de enfrentamiento, porque además del sector agrícola se unen otros frentes, y empieza la vía judicial. Hubo cuatro pleitos, en uno de los procesos judiciales más largos de la historia de Dénia. Los tribunales fallan en contra de CEMESA en 1971, y comienza el proceso de despido de los 125 trabajadores. La sentencia dejaba "la puerta abierta" a la reapertura de la fábrica si cambiaban las condiciones ambientales, a lo cual CEMESA respondió instalando unos filtros para cumplir esa premisa.

A raíz de la publicación de la sentencia en el Boletín Oficial de la Provincia de Alicante se presentan alrededor de 6500 alegaciones, unas a favor y otras en contra de la reapertura. Si se tiene en cuenta que la población de Dénia en esos momentos rondaba las 16.000 personas, quiere decir que tomó parte en esta causa un porcentaje enorme de la población. Este enfrentamiento creó enemistades que a día de hoy aún continúan, y que han dificultado a Doménech su investigación. El silencio indica que fue un tema conflictivo.

La última sentencia del Tribunal Supremo liquidó el asunto, y la fábrica cerró definitivamente en 1973.

Reivindicar el patrimonio industrial de Dénia

El plan general estructural tiene un catálogo de bienes protegidos, pero en el caso de la fábrica del Portland solo está protegida la chimenea.

El resto de la construcción, si no se toman medidas, "está abocada a la piqueta", según Carles Doménech. "Allí queda maquinaria y elementos valiosos para conservar, porque el patrimonio industrial no es solo el edificio. Podría convertirse en sede museística, para dar valor a la historia económica e industrial de Dénia." Los únicos vestigios de patrimonio industrial que quedan en la ciudad son la Caldera del Gas y la fachada de la antigua Serrería Gualde, en la esquina de la calle Diana con la calle La Vía.

Carles Doménech lleva varios años inmerso en una ardua investigación, y su obra, la crónica histórica "La Dénia del pòrtland: Ciment i taronges, un dífícil encaix" está pendiente de publicación. Su intención y la de sus cientos de colaboradores es la de "canalizar su edición vía municipal, buscando la colaboración del Ayuntamiento de Dénia".

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