La paciencia de los vecinos y de la comisión de la Falla París Pedrera en Dénia ha llegado al límite. A través de un contundente comunicado, el colectivo fallero ha alzado la voz para hacer pública una situación insostenible que arrastran desde hace meses. El día a día en el barrio se ha vuelto impracticable debido a los vertidos continuos de aguas residuales y materia fecal en plena calle.
Meses de olores insoportables y riesgo sanitario
El foco del problema se localiza en una alcantarilla de la zona. De ella brotan de forma constante estos desechos que terminan extendiéndose sin control por la vía pública. El panorama diario está marcado por una suciedad visible y un hedor permanente que ya resulta insoportable. Los afectados insisten en que no es solo una cuestión estética o de comodidad. Es un problema de salud pública.
«Esta situación genera un evidente riesgo sanitario y unas condiciones de insalubridad totalmente inaceptables», lamentan desde la comisión. Los residentes muestran una profunda preocupación por las consecuencias medioambientales que este problema pueda acarrear si se prolonga todavía más en el tiempo.
Exigencia de una solución inmediata
Lo que más indigna al vecindario es la parálisis de los responsables. El problema es de sobra conocido por quienes deben solucionarlo. Sin embargo, las semanas pasan y la reparación no llega. Desde la Falla París Pedrera tachan de «inadmisible» que un vertido de estas características no se haya atajado ya con la urgencia que requiere el caso.







Lo de siempre, cuando toca no hacen nada… Luego para pedir son los primeros
Algunos caminos de acceso también necesitan reparación. Por ejemplo, los accesos a Marquesa V y VI. Es un problema que arrastra desde hace mucho tiempo. En los últimos años se han pavimentado pequeños tramos. ¿Por qué, a pesar de las promesas, este camino nunca se termina?
Podrian haber utilizado el dinero de las Fallas en solucionar eso pero escogieron Fiesta.