A pesar del frio y con la lluvia acechando, la ermita de Santa Paula recibió a peregrinos y amigos en su tradicional romería, que este año se adelantó al domingo para facilitar la visita de los dianenses.
El día comenzó con el almuerzo de la comisión, y hacia la una de la tarde llegó la romería para, acto seguido, recordar en el interior de la ermita la vida de la Santa y bendecir las cocas.
Como es habitual, las paraditas del porrat también estuvieron presentes, aunque en menor número que antaño, vendiendo churros, martillos, manzanas de caramelo y chocolate, y dátiles, entre otras cosas.
El día finalizó con la celebración, por la tarde, de la misa en honor a Santa Paula.
























